Lucy: su herramienta es la mecánica para promover la igualdad


Lucy impartiendo una de sus clases a la comunidad

Luis Zárate Alvarado

[email protected]

Su nombre es Ana Lucía Arrieta, más conocida como Lucy, a simple vista una persona como todas; madre, trabajadora, esposa, de saludo cordial y de verbo amable. Detrás de esta mujer, se oculta una experimentada mecánica que conoce todos los secretos de cualquier tipo de automóvil.

Para Lucy, la mecánica es algo que corre por sus venas; desde chiquitilla le gustaba desarmar sus muñecas para ver por qué lloraban, esa curiosidad fue un indicador de su vocación. Con el carro de su abuelo, empezó a cambiar llantas, lo que fue un primer acercamiento con el oficio.

Muchas años después, luego de abrir trillo en un campo dominado aún hoy por hombres, y después de trabajar en los talleres de las mejores agencias de carros del país, Lucy ahora se encarga de impartir clases de mecánica a otras mujeres; para ella, esto constituye una contribución a la igualdad y equidad.

“Imagínese lo que significa que una muchacha que está empezando a trabajar y se compra su carro y adquiere conocimiento de mecánica para cuidarlo ya no va a depender del esposo o el papá para tener el vehículo en buen estado”, recalcó.

“Decir que tengo mi carro y que yo sé qué le puedo hacer al automóvil, empodera a las mujeres”, insistió; además, agregó que, “la mecánica no es tan masculina como se piensa”.

Hizo énfasis en que, asuntos como revisar el estado del aceite o de las llantas, no debería ser cosas de género, lo mismo sucede cuando un hombre toma una escoba para barrer o lavar los utensilios de cocina.

Señaló que la diferencia se debe marcar desde la crianza de las niñas y los niños. Es en ese momento cuando se les enseñan esos roles, “pero ahora creo que muchos chicos están más sensibilizados después de ver a sus mamás trabajar, ya no es tan marcado como antes”, dijo Lucy.

La primera en los talleres

Lucy nació hace 41 años, es vecina de San Rafael de Alajuela desde hace 15 años,y es oriunda de Tres Ríos. Es casada con José Luis López y tiene dos retoños, Fiorella y Mauricio, ambos estudiantes en el Liceo Bilingüe de Belén.

Estudió mecánica en el Colegio Vocacional de Artes y Oficios (Covao) en Cartago, fue de las primera mujeres en clases de mecánica, situación que no pasó desapercibida entre sus compañeros de taller y profesores.

A los 15 años, estando de vacaciones del colegio, fue a trabajar por primera vez en un taller, experiencia que la calificó como “cruel”, ya que se enfrentó a orgullosos mecánicos empíricos, sobre todo, porque era la primera mujer en trabajar en ese sitio.

De hecho, ser la primera en los talleres sería una constante en la vida de Lucy. De esta manera, se ganó un campo en las agencias de reconocidas marcas como Subaru, Bosch, Mercedes Benz y Mitsubishi, entre otros. De su paso por estas empresas, Lucy agradece la enorme experiencia que acumuló.

Sin embargo, el camino laboral de Lucy no ha sido para nada fácil, por su condición de mujer ha tenido que trabajar y esforzarse más e, incluso, verse obligada a demostrar que realmente sabía de mecánica.

También, se ha enfrentado a algunos obstáculos en un campo laboral dominado mayoritariamente por hombres. Por ejemplo, cuando quedó embarazada, mientras trabajaba en el taller de la Mercedes Benz, luego de su licencia de maternidad, perdió su puesto y le tocó luchar por recuperarlo.

“Nos ponen trabas por ser mujeres, ya que nos ausentamos más por cuidar nuestros hijos o por quedar embarazadas”, enfatizó.

Mecánica para ellas

En el último trabajo de Lucy, cuando ejerció como jefa de mecánicos en Mercedes Benz, estuvo a cargo de 8 trabajadores; recordó que “al principio es muy difícil, los primeros días eran duros, pero me gané el respeto y cariño”.

En ese trabajo, tuvo un problema debido a que su sueldo era desigual frente a otros compañeros, situación que reclamó ante sus superiores y al poco tiempo la despidieron.

Fue entonces cuando empezó a redactar un blog de mecánica para mujeres y también creó un perfil de Facebook. .

Ahora, una vez por mes, se dedica a dar un curso de mecánica para mujeres. Su misión es que “todas las mujeres entiendan que el carro no es responsabilidad de un hombre, si lo compra, tiene que encargarse de cuidarlo”.

“Es una satisfacción compartir lo que sé, a mí me costó mucho aprender, los hombres y mujeres aprenden de manera distinta, las mujeres entienden desde otra perspectiva, lo explico desde mi punto de vista”, confesó.

Para Lucy, los hombres y mujeres se complementan y ninguno debe depender de nadie. “Cada cosa que uno hace, lo debe hacer con pasión y convicción; además, hay que ser perseverante, los primeros años siempre son difíciles en todo, las cosas se logran independiente de si se es hombre o mujer”, reiteró.

Información de cursos

Si desea participar en los cursos de mecánica de Lucy, la puede contactar al tel. 8693 1286 o en redes sociales.

Anterior Zonas Francas de La Ribera emplean a más de 6 mil trabajadores
Siguiente “Apuntes Históricos de mi Pueblo”: Capítulo VI. Deberes del Cura Párroco

1 Comentario

  1. Jonathan
    marzo 2, 2019
    Responder

    Excelente artículo. Fui compañero de Lucy en el Covao. La admiro mucho por su constancia y tenacidad. Felicidades Lucy.

Dejar Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *