Pedro Segura: “Había que pedir permiso hasta para ir a ver a la novia”
Pedro Segura es vecino de La Asunción de Belén.
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Criticó el papel que tuvo el sacerdote Feliciano Álvarez “Chanito” en aquel periodo de 1948
Equipo Proyecto Memorias de Belén en el 48
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Pedro Segura es un vecino del distrito de La Asunción de Belén de 96 años. Seguidor y partidario del Doctor Rafael Ángel Calderón Guardia.
Él tenía alrededor de 18 años, cuando ocurrió la revolución y la suspensión de las garantías. “Uno no podía salir después de las 6:00 p.m., entonces yo conversando con mi amigo, le pregunté: ¿Cómo hacemos el domingo para ir donde las novias?”.
“Entonces, nos fuimos a poner a la orden de un señor que se llamaba Juan Durán, que era jefe político aquí en Belén, para ver si podíamos sacar un permiso para ir a ver a las novias, hágale números. Estuvimos cuidando la jefatura, que ahora es la Casa de la Cultura, de 6:00 a.m. a 6:00 p.m. un domingo para que nos dieran permiso”, relató Segura.
“A esa hora, entregábamos el arma y nos íbamos a la casa de las novias para poder marcar como dicen ahora los jóvenes. Un día, en la casa de la novia, como a las 7:00 p.m. venía un tren cargado de leche del Pacífico y sonó un bombazo. Se volaron una máquina del ferrocarril, le pusieron una carga de dinamita y la hicieron volada”, mencionó.
“No se me olvida que otro día, después de misa, nos metimos a una cantina que era de un señor “Lito” Peraza, que quedaba por la parada de buses. En ese momento, pasó un motocarro con un pelotón de policías y se metieron a la cantina diciéndonos: “Venimos a llevarnos a todo este reguero de sinvergüenzas, a esa gente que puso una bomba. Son de aquí, de Belén”. Fue tanta la cantidad de dinamita que volcaron la máquina, entonces comenzaron a enviar gente de aquí de Belén para que fueran a trabajar”, recordó. A las personas que se llevaban les tocaba el trabajo de ir a recoger todos los daños ocasionados por la explosión.
Triunfo de Figueres y muerte de Juan Durán
Menciona Pedro Segura que cuando el gobierno de Figueres triunfó en la revolución, “vinieron las sacadas de clavo”.
El primer hecho que relató Pedro es la muerte de Juan Durán. “No se me olvida que un 11 de febrero había fiestas aquí en Belén, de la Virgen de Lourdes y la gente llegaba con carretas llenas de leña para el turno. En la mañana de un domingo, Juan Durán estaba en la cantina de “Lito” porque le gustaba tomarse unos traguitos, cuando llegó este señor, Guillermo Flores, con el hijo y hablaron con un policía que estaba ahí para que no se metiera en nada. En eso sacó una cincha, un cuchillo largo y comenzó a llamar a Durán, que era un hombre muy valiente. Él cogió una astilla de leña y comenzaron a pelear ahí en la esquina. No se dio cuenta de que el hijo estaba escondido con un revólver. Me acuerdo de que un tiro pegó en la astilla de leña, cuando Juan ya le había quitado el cuchillo a “Memo” Flores, y el último tiro le pegó en el pecho y ahí se cayó”, detalló Segura.
Papel del Padre “Chanito”
Otro de los hechos que don Pedro Segura describió fue el papel que en ese momento tuvo el sacerdote de la comunidad Feliciano Álvarez, conocido en Belén como “Chanito”, quien era el representante de la Iglesia Católica en aquella época.
“El primero que llegó entre tanta gente que había ahí a la escena del crimen, fue el padre que se llamaba Feliciano Álvarez, le decían “Chanito”. Él empezó a decirle ¿Qué estás haciendo Juan? En eso yo le dije que estaba muerto”, describió Segura.
“Todo el mundo estaba ahí con miedo, no sabían qué hacer con ese crimen que había pasado en el pueblo. Nadie se esperaba una cosa de esas en Belén”, detalló.
Según Pedro Segura: “Al padre Feliciano Álvarez “Chanito” se le salía el color político hasta por debajo de la sotana. Se trepaba al púlpito y lo primero que decía era: “Mariachis sinvergüenzas y comunistas». Entonces, todos los que éramos calderonistas salíamos”.
“Cuando Figueres ganó la revolución yo me quedé pasmado de lo que ese padre hizo. Antes de ponerse la sotana, salió vestido de militar y dio una vuelta para que todo mundo lo viera. Eso pasó aquí en Belén y, sin embargo, vea usted que nadie nunca fue a denunciar todo eso que había pasado”, finalizó Segura.
El Proyecto Memorias de Belén en el 48 es apoyado por el fondo Puntos de Cultura del Ministerio de Cultura.

