Comunicado de prensa del INAMU: La violencia sexual no es culpa de las víctimas


Imagen con fines ilustrativos

Vergüenza, negación, miedo a las consecuencias, intimidación, baja autoestima, falta de información, impotencia, desesperanza. Esas son las principales razones por las cuales una mujer no denuncia inmediatamente una situación de violencia sexual.

Para una mujer que haya sido víctima de violación, tocamientos, relación impropia, relación sexual abusiva o explotación sexual, narrar el suceso siempre será una situación muy difícil. “No es que la mujer no quiera contar lo que le sucedió, es que tiene horror de lo que le puede pasar, de si le van a creer o de si la van a culpabilizar”, señaló Patricia Mora Castellanos, ministra de la Condición de la Mujer y Presidenta Ejecutiva del INAMU.

“La culpa puede ser uno de los peores sentimientos, porque ella siempre va a tratar de revisar sus conductas o su vestimenta para saber si fue ella quien motivó la agresión, cuando en realidad lo que pasa es que estaba con un hombre que no tiene respeto por otras personas”, señaló la jerarca.

Infografía de la campaña #TuHistoriaCuenta del INAMU

Generalmente, las situaciones de violencia sexual ocurren en sitios donde no hay testigos, por lo que la víctima siente miedo para expresar y comentar lo sucedido, se genera temor porque no le van a creer y porque tendría que narrar algo que podría ser vergonzoso o de burla.

Como en los otros tipos de violencia, se está en una situación donde es creerle a una mujer, o a un hombre con un nivel de poder muy alto. El agresor para mantener el control puede incluso realizar actos de presión o amenaza contra la víctima, llegando inclusive a provocar daños como despidos, cierre de oportunidades laborales, profesionales o académicas, también puede amenazarla con dañar a sus seres queridos.

“Las víctimas sienten vergüenza y miedo y se empiezan a cuestionar, ¿cómo esto me pasó a mí?, ¿yo lo provoqué?, ¿hice algo para que me pasara? Es un sentimiento de vergüenza porque es una situación muy íntima, pero la realidad es que el que debe sentir vergüenza es él que ofende”, puntualizó Mora.

La ministra señaló que, ante situaciones traumáticas que afectan el desempeño diario, las personas usan como mecanismo de defensa el olvido, sin embargo, al escuchar historias parecidas o iguales, los recuerdos surgen y es por eso que, tras una denuncia de violencia sexual, es frecuente que otras se atrevan a romper el silencio, no estás sola, no estamos solas #TuHistoriaCuenta.

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