Alcaldesa firmó resolución contra protección de “El Sesteo” semanas antes de su demolición sin notificar al Concejo Municipal
El 13 de junio de 2026, el inmueble conocido como El Sesteo fue demolido para construir un centro comercial.
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Demolición se consumó el 13 de junio a las 6:00 am, 15 horas posterior al la entrega efectiva del permiso de demolición
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Sectores vinculados a la cultura lamentaron el accionar de la Alcaldesa
Roberto Rodríguez Sánchez
redaccion@periodicoelguacho.com
A pesar de haber manifestado públicamente su “sorpresa” y “asombro” tras la demolición del histórico inmueble “El Sesteo”, el 13 de junio, día en que se celebraba la fiesta de San Antonio, la alcaldesa, Zeneida Chaves Fernández, había firmado desde el 25 de mayo de 2026 la resolución que permitió reactivar el proceso de demolición del inmueble sin notificar al Concejo Municipal.
Documentos oficiales revelados durante la sesión ordinaria 36-2026 del Concejo Municipal confirmaron que la jerarca suscribió la resolución AMB-R-031-2026 a las 14:30 horas del 25 de mayo.
En dicho acto administrativo, la Alcaldía declaró con lugar un recurso de apelación de la empresa propietaria y dejó sin efecto la medida cautelar que la Unidad de Desarrollo Urbano había impuesto mediante el oficio ODU-0045-2026 para proteger la edificación.
Desde la Municipalidad se informó que: “Durante el trámite se efectuaron las valoraciones técnicas y jurídicas correspondientes, así como el análisis de los antecedentes relacionados con el inmueble”.
“De acuerdo con los criterios técnicos y legales incorporados al expediente, al momento de dictarse las resoluciones administrativas correspondientes el inmueble no contaba con una declaratoria de Patrimonio Histórico-Arquitectónico, no existía una declaratoria de interés público vigente sobre la propiedad y tampoco se había iniciado formalmente el procedimiento establecido por la Ley N.° 7555 para su protección legal”, agregó la institución.
Con esto, la Municipalidad determinó que no “existían los presupuestos legales que permitieran mantener suspendido el trámite de demolición solicitado por la parte propietaria”.
La medida se dio sin que el Concejo Municipal pudiera ejercer alguna impugnación o apelación.
Contradicciones y «sorpresa» oficial
Durante la comparecencia ante el Concejo Municipal en la sesión ordinaria del 16 de junio, Chaves aseguró haber quedado “impactada” y “asombrada” al llegar al sitio de la demolición el día de las festividades de San Antonio.
La alcaldesa afirmó en esa sesión que, aunque ella firmó la resolución, no fue notificada de que el permiso de demolición efectivo se entregó el viernes 12 de junio a las 15:12 horas.
Sin embargo, sectores de la comunidad y regidurías del Concejo Municipal señalaron una contradicción, pues fue su propia firma la que levantó la barrera legal que impedía la destrucción del inmueble de 170 años de antigüedad.
El regidor Ulises Araya Chaves cuestionó que, a pesar de que el acto administrativo se firmó con semanas de antelación, la Administración no informó oportunamente al Concejo Municipal sobre el levantamiento de la protección.
Medida ignoró acuerdo
La demolición de «El Sesteo» se ejecutó ignorando un acuerdo unánime del Concejo Municipal (artículo 28 de la sesión 18-2026) que instruía a la Administración Municipal “a valorar y aplicar medidas cautelares para preservar el sitio mientras se realizaban estudios técnicos”.
Por su parte, Juan Carlos Murillo Sánchez ex-regidor y Gestor Cultural del cantón denunció públicamente el incumplimiento de deberes por parte de las autoridades municipales.
Entre los puntos señalados destacaron la falta de falta de transparencia, ya que la resolución que anulaba la protección se mantuvo fuera del conocimiento de los regidores, lo que les impidió impugnar o apelar el acto administrativo por las vías legales antes de que la maquinaria iniciara labores.
El irrespeto a procesos técnicos, ya que la demolición se dio mientras el Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural realizaba una investigación activa, la cual incluía talleres en la Casa de la Cultura y el uso de fondos públicos para determinar el valor histórico del inmueble.
Además, de la omisión de la voluntad del Concejo, debido a que el gobierno local no buscó estrategias legales para sostener la protección, a pesar de que existía un acuerdo definitivo y unánime de los regidores para evitar el derribo.
“Lo que no puedo respetar es la mentira ni que ahora se pretenda fingir sorpresa”, manifestó Araya, tras revisar el expediente que la misma alcaldesa portaba y confirmar la fecha de su firma en el documento de levantamiento.
Por otro lado, desde 2020 existía una iniciativa que pretendía preservar el inmueble, la cual tuvo nulo avance en la Comisión de Cultura cuando Chaves era presidenta de esta. No fue hasta 5 años después que la iniciativa avanzó.
Se consultó a Chaves si podría brindar alguna declaración al respecto; no obstante al cierre de edición de la nota no se obtuvo respuesta sobre este punto.
Patrimonio borrado
Mientras la Administración Municipal defiende que actuó bajo el marco de la legalidad y el respeto a la propiedad privada, con la desaparición de «El Sesteo» —vinculado a la historia del cantón desde 1856— se perdió un referente crucial de la historia y memoria de Belén, destacó el proyecto Belén City a través de sus redes sociales.
El proyecto, además, destacó que mantendrán el recorrido histórico incluyendo El Sesteo “como reflejo del proceso de eliminación contínua del patrimonio histórico local.”
Durante los años en los que el sitio abrió sus puertas, figuras como Fabián Dobles y Dionisio Cabal compartieron cultura con la comunidad belemita.
Además fue el hogar de Ricardito González connotado belemita del siglo XX que escribió la principal fuente histórica sobre los orígenes de Belén y sus familias fundadoras desde el siglo XVIII.
Actualmente, se proyecta la construcción de una plaza comercial en donde existió el inmueble.
