abril 17, 2026

Compartiendo la Esperanza en África: la labor silenciosa de las Hermanas Combonianas en Sudán

0
Grupo de la misión de las hermanas combonianas en el Sur Sudán. Foto: Lorena Ortíz Arce.

Grupo de la misión de las hermanas combonianas en el Sur Sudán. Foto: Lorena Ortíz Arce.

África ha sido llamada de muchas formas: el continente olvidado, herido, el continente negro, pero San Daniel Comboni lo consideró la “Perla Negra”. África es un continente lleno de vida, riqueza cultural,sabiduría ancestral y de una esperanza que resiste siempre a las más duras pruebas, este pueblo siempre sabe recomenzar después de una guerra o de una destrucción total. El canto y las danzas son testigos fieles de cada momento comunitario.

Entre sus caminos polvorientos y sus paisajes imponentes, se teje cada día una historia de esperanza, y en esa historia, las mujeres son protagonistas en custodiar la vida, en hacer frente a las mayores privaciones, y las Hermanas Misioneras Combonianas son sus cómplices discretas de este caminar.

El Sudán del Sur y Nairobi son dos realidades muy distintas dentro del mismo continente. En el Sudán del Sur, las constantes heridas del conflicto armado, el desplazamiento de los pueblos y la inseguridad forman parte de la normalidad. A pesar de las restricciones y los riesgos, las Combonianas permanecen junto al pueblo, viven entre ellos, comparten su dolor, promueven la vida, la educación y acompañan la fe de las pequeñas comunidades cristianas, muchas veces en aldeas remotas y dispersas.

En Nairobi, capital de Kenia, las Hermanas están insertas en los barrios más empobrecidos, como Kariobangi o Kibera. Allí, la pobreza convive con la dignidad de los que resisten. Las religiosas acompañan especialmente a mujeres víctimas de violencia, combaten el tráfico de seres humanos, ayudan a los jóvenes sin oportunidades y niños en riesgo social. Evangelizar es un acto que comprende siempre la promoción humana, el empoderar: ofrecer cursos técnicos, talleres de salud y espacios de reflexión para quienes están al margen del sistema.

Dentro de este panorama está mi hermana Iris Lorena Ortiz, vecina de Belén Heredia, quien dejó Costa Rica, ofreciendo su vida para servir a Dios y a la humanidad en tierras lejanas. En sus palabras, “ser misionera no es ir a hablar de Dios, sino hacer que la gente descubra que Él ya está presente en sus vidas, pase lo que pase”. Desde su pequeña comunidad en el Sur Sudán, ella nos  envía imágenes que hablan más que mil discursos: niñas sonriendo mientras aprenden a leer, mujeres celebrando juntas la vida, y un Evangelio que se predica con los pies, las manos y el corazón.

¿Quiénes son las Hermanas Combonianas?

Las Hermanas Misioneras Combonianas, son una congregación religiosa, fundada por San Daniel Comboni en el siglo XIX, tienen como misión evangelizar y promover el desarrollo integral de los pueblos más pobres y abandonados, especialmente en África. Su trabajo combina la enseñanza del Evangelio con acciones concretas en salud, educación, promoción de la mujer, capacitación de lideres y defensa de los derechos humanos.

La labor de estas mujeres es una semilla silenciosa, pero fértil. En medio de la pobreza y el dolor, ellas siembran paz, dignidad y futuro. 

Desde Belén, hasta su pequeña comunidad en el Sur Sudán, vale la pena conocer esas historias, valorarlas y, por qué no, también apoyar la misión de varias formas.

Porque África no es solo el “Continente Negro”; es también un continente lleno de luz, y esa luz llega concretamente de la mano de mujeres consagradas que comparten su fe donde más se necesita.

África en cifras:  población e índice de pobreza extrema (cifras estimadas 2025)

País Población estimada  % en pobreza extrema (menos de $2.15 USD diarios)
Nigeria 230 millones        32%
Etiopía 130 millones 27%
Egipto 112 millones 3%
República Democrática del Congo 105 millones 65%
Sudáfrica 61 millones 18%
Sudán 50 millones 46%
Kenia 56 millones 33%
Tanzania 67 millones 41%
Uganda 49 millones 42%
Mozambique 35 millones 62%

Fuente: Banco Mundial, ONU y estimaciones actualizadas a 2025.

África es el segundo continente más poblado del mundo, con más de 1.400 millones de personas. Sin embargo, también es el que concentra el mayor porcentaje de pobreza extrema a nivel global. En muchos países, más del 40% de la población vive con menos de $2.15 dólares al día. 

Las economías africanas se sostienen mayormente en la agricultura, minería y petróleo, aunque algunos países avanzan hacia los servicios y la tecnología.

La pobreza extrema aun afecta a grandes segmentos de la población, sobre todo a África Subsahariana, debido a los conflictos, falta de infraestructura, baja inversión educativa y dependencia de materias primas. Fuente: Banco Mundial, Organización de Naciones Unidas.

En este contexto, la labor de comunidades misioneras, como las Hermanas Combonianas, es un puente entre la compasión y la acción concreta.

Si usted desea contribuir económicamente a la labor de las Hermanas Combonianas lo puede hacer a través de los siguientes medios:

SINPE MOVIL:  8349 0263 Banco Nacional de Costa Rica Asociación de Hermanas Misioneras Combonianas Giusca 

Cuenta corriente: 200-01-080-120194-6 Cuenta Cliente: 15108020011201941

 IBAN: CR73 0151 0802 0011 2019 41  Cedula jurídica 3 002 768234

Comunidad de Cueibet, Diocesis de Rumbek en Sur Sudan- Hermana Iris Lorena Ortiz Arce

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *