¿GRAMÁTICA?
Imagen con fines ilustrativos generada con inteligencia artificial.
Nuestro amigo don Neto salió de la casa de Ángeles motivado por sus palabras, dejó en el camino la carga que llevaba encima y sonreía. Ya no temía que su nieta entrara a la universidad a estudiar gramática. Aunque no entendía nada de lo que había leído en el diccionario, estaba interesado en aprender algo acerca del tema, por eso decidió ir a la biblioteca del pueblo, allí encontraría a alguien que lo orientara.
El joven que lo recibió preguntó – ¿A quién busca señor? – A usted muchacho, necesito que me ayude, quiero investigar un poco sobre la gramática – ¿Gramática? – Dijo el joven asombrado – Sí – Contestó don Neto – Yo no sé nada de eso y nunca es tarde para aprender. – ¡Ah qué bien, señor, si está dispuesto a aprender con mucho gusto le ayudo! Aquí hay varios libros, creo que este ejemplar Nueva gramática de la lengua española es uno de los más completos – Véalo, en unos minutos estaré con usted para orientarlo, cualquier duda que tenga se la aclaro. Don Neto agradecido buscó un lugar solitario y cerca de una ventana empezó a leer.
“La gramática es una parte de la lingüística (ciencia del lenguaje) que estudia la estructura de las palabras, las formas en que estas se enlazan y los significados a los que tales combinaciones dan lugar”. Esta ciencia comprende: “la morfología que se ocupa de la constitución interna de las palabras y sus variaciones. La sintaxis que corresponde al análisis de la manera en que se combinan y se disponen linealmente las palabras, así como el de los grupos que forman.
La fonética que se encarga del análisis de los sonidos del habla, y el de su organización lingüística que compete a la fonología”. Por tanto, la gramática abarca un conjunto de reglas, normas, pautas que dirigen el uso de un idioma en particular. Si deseas escribir y hablar correctamente es necesario que conozcas y respetes las normas, y las reglas que rigen nuestro idioma. Estaba don Neto muy concentrado, cuando entró un viento juguetón a la salita y sopló las páginas. – ¡Ah carajo! Está complicado este asunto y ahora perdí la hoja, no sé por dónde iba. – Exclamó con fuerza don Neto.
El bibliotecario se acercó a él y dijo – ¿Qué sucede señor? Aquí vengo para orientarlo, dígame usted. – Gracias muchacho es mejor que me vaya, tengo la cabeza como un trompo dormido – Pero está empezando a leer, no puede irse – afirmó el joven. – La verdad no entiendo ni pizca – contestó don Neto. – Necesita un poco de paciencia señor, mañana tendré tiempo suficiente para explicarle. – No, yo siento un enredijo en la cabeza que no me deja pensar, mejor me voy. – Está bien señor, está cansado, váyase. Mañana empezamos con algo simple, lo voy a esperar con un pequeño manual de ortografía, para que aprenda a escribir correctamente las palabras. – ¡Ah eso me suena mejor muchacho, porque yo para escribir soy un burro!
