Stacy Gabriela Mora: “soy una mujer trans, soy una mujer como cualquier otra”


Stacy Gabriela es estilista y posee un negocio propio. 

Isabel Hernández González

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Stacy Gabriela Mora tiene 37 años, siempre ha vivido en Belén, en calle La Rusia. Para esta mujer trans, salir adelante y abrir su propio camino no fue fácil, en una sociedad donde las personas olvidan que, a pesar de las diferencias, todos somos seres humanos y merecemos respeto.

Ella recuerda que, a pesar del apoyo total de su familia, su infancia y adolescencia fueron sumamente duras. Para ir al colegio, su papá debía acompañarla a las paradas de los buses para evitar que le hicieran algún tipo de daño.

“Aquí en este barrio me hacían la vida imposible, me gritaban “playo, maricón, loca”, pero cuando ya estaba terminando mi proceso de cambio y regresé, ellos mismos me decían “rica, mi amor, ¿cuándo salimos?”, indicó. 

Desde muy niña, ella se preguntaba por qué tenía que usar cierto tipo de ropa si no era lo que le gustaba y no se sentía bien. “Por ejemplo, para mi primera comunión, fue muy fuerte, yo no entendía por qué no podía usar corona y vestido como mis otras compañeras, y fue tanto así, que ese día amanecí con rubéola, me enfermé”, confesó. 

Muchos creen que un hombre que se siente atraído por una mujer trans es homosexual y no es así. Ella explicó que los hombres que se sienten atraídos por una mujer trans “aman su feminidad, la mujer que es, la mujer que piensa, la mujer que razona y actúa como tal. Si fuera homosexual, le gustaría un hombre igual que ellos, masculino”.

Como mujer adulta, ella también se encontró con grandes dificultades para poner su propio negocio. No solo se enfrentó a la discriminación por su diversidad,  sufrió abuso y acoso sexual. Algunos hombres llegaban a su salón de belleza no solo buscando un corte, sino un servicio sexual, otros “intentaban algo más”.

Las personas trans merecen respeto

Para Stacy, es necesario que la violencia hacia población desaparezca: “es necesario enseñarles a las personas que somos mujeres como cualquier otra, así como hay mujeres delgadas, gorditas, morenas, blancas, hay diversidad, y nosotras somos parte de esa diversidad”, indicó.

“Me gustaría que la gente, más allá de ver un género, vea un ser humano, y vea la capacidad que tienen. Por ser trans, no te dan un trabajo, porque la gente no se enfoca en tu capacidad, sino en lo que tienes en medio de las piernas. No ven un ser inteligente, con ganas de salir adelante, en si es una persona emprendedora, sino que se enfocan en con qué tipo de género naciste”, señaló.

Stacy ha sido activista independiente por muchos años y formó parte del movimiento para que le permitieran a las personas trans modificar los datos de la cédula, pues sufrió discriminación por este motivo. 

Stacy ha recibido múltiples propuestas sexuales de desconocidos ante lo que ella señala: “No somos fantasía de nadie, somos personas como cualquier otra”.

Ella aconseja a las personas que son trans: “ámense tal y como son. Somos lo que proyectamos y si proyectamos amor propio, las demás personas lo van a ver y, de una u otra manera, te vas a hacer respetar. No se dejen llevar por lo que digan, debemos demostrarle a la sociedad que las personas trans somos seres humanos con los mismos deberes y derechos que otras personas y merecemos las mismas oportunidades”.

Con respecto a los mitos que existen sobre el tema, Stacy nos explicó: “mucha gente nos culpa por las agresiones que recibimos ¿para que se hicieron así?, a veces piensan que fue por un abuso y no, o creen que son personas gais reprimidas y no”.  

“Me gustaría decirle a la población que cada vez que tengan algún tipo de duda, antes de juzgar, mejor dense a la tarea de informarse sobre el tema, porque muchas veces es un temor que no tiene fundamento. Estoy dispuesta a tomarme un café con cualquier persona que tenga dudas, si con eso puedo ayudar a que las mujeres trans que vienen detrás de mí encuentren una mayor apertura en la población”, agregó.

“Mucha gente que me criticaba y me juzgaba se dieron la oportunidad de conocerme como la mujer que soy, y se dieron cuenta de que no había diferencia alguna con otras mujeres”, finalizó.

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