Olga Solano Moya: 20 años luchando por dar calidad de vida a los enfermos


Olga Solano es colaboradora de la Fundación Cuidados Paliativos desde sus inicios.

Luis Zárate Alvarado

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Olga Solano Moya es una mujer con una gran sensibilidad humana que ha hecho de su vida una labor de voluntariado al servicio de la salud de la comunidad en el área de los cuidados paliativos, siendo una promotora de las primeras organizaciones a nivel nacional.  

Durante dos décadas, doña Olga ha estado vinculada con la Fundación de Cuidados Paliativos, institución que hoy es valuarte en atención médica para quienes padecen cáncer, enfermedades terminales, entre otros padecimientos. Además, es modelo a nivel nacional en la atención integral e interdisciplinaria, la cual cubre a toda la comunidad belemita.

Es por esta trayectoria, que doña Olga forma parte de estos reportajes que pretenden reconocer el aporte comunal de las mujeres belemitas, ya que sus manos construyeron el tejido social del Belén de hoy y su legado perdurará por décadas.

La Fundación Cuidados Paliativos Belén es el resultado del liderazgo organizacional femenino del cantón ya que junto con doña Olga, la constitución de la fundación ha estado representada en su mayoría por mujeres líderes de la comunidad de Belén y muchas de ellas aún continúan vinculadas. 

Cabe resaltar que una de las compañeras inseparables de la junta administrativa durante todos estos años ha sido doña Rita Quesada Soto, ambas son el pilar institucional de lo que hoy se ve en esta organización apoyado por toda la comunidad belemita.

Sus inicios

La acción de liderazgo de doña Olga es el resultado de la necesidad que afrontó la comunidad hace más de 20 años. Cuando las familias recibían a sus enfermos sin contar con equipos especializados ni apoyo técnico, y se palpaba la angustia e impotencia de estas personas para atender a sus seres queridos.

“Todo empezó cuando surgió la necesidad de que los pacientes de nuestra comunidad no viajaran hasta San José para recibir tratamiento, no es lo mismo alguien que fallezca en un hospital por una enfermedad que no tiene cura a que esté en su casa”, aseveró Solano.

Al comienzo, la junta directiva de la Fundación tuvo problemas de estabilidad con sus integrantes, ya que se dieron casos de directivos que no completaron sus períodos.

Fue entonces que doña Olga se integró al órgano director y desde entonces la constancia ha sido la norma.

Su principal función como actual presidenta es velar por el correcto uso de los recursos, y reconoce que sobre ella recae la responsabilidad legal ante el manejo de estos, por eso asume su posición con seriedad y compromiso. 

Actualmente, la Fundación cuenta con el apoyo de la Junta de Protección Social, la Municipalidad de Belén, el de vecinos que donan a través del recibo del agua,  esto gracias a un convenio con el gobierno local, se suman donaciones particulares, empresas privadas, y de la organización comunal “Fundación Chumi”, este último ha permitido incursionar en aspectos tecnológicos como el expediente electrónico en años recientes. 

También, se alquilan equipos médicos y se realizan actividades como un bingo anual y una cena de gala, gracias a las cuales logran ajustar su presupuesto.

Asimismo, la Fundación posee un equipo médico altamente calificado y con una gran sensibilidad humana, voluntariado, persona de limpieza y administrativo.

Su satisfacción

“La labor más importante de la Fundación es dar calidad de vida a personas enfermas en fase terminal, aliviar el dolor crónico y ayudar al anciano en cama con diferentes padecimiento”, explicó Solano.

Para doña Olga, su mayor satisfacción es ver una institución consolidada, pero su sueño es ver construido un “hospital de día” que sirva para cuidar a los pacientes enfermos y de esta manera darle un respiro al cuidador.

Confesó que, en cuanto al trabajo para la comunidad, no hay más satisfacción que el de ayudar a los demás, “eso es lo que me mueve”, según dijo.

Actualmente tiene 68 años, empezó  en esta labor cuando tenía 48. Además tiene tres hijas: Catalina, Noelia y América, que crecieron viendo como  su mamá se entregaba al trabajo de la Fundación.  

Reconoce que siempre ha contado con el apoyo de su familia en esta  labor, “eso es fundamental”, mencionó.

Participar para el relevo

A pesar de su entrega y vocación, doña Olga reconoce que es necesario un relevo generacional, pero, dolorosamente es poca la gente que se acerca a colaborar.

“Hago un llamado a la comunidad para que, si alguien quiere asumir con responsabilidad este puesto, será bien recibido”, reiteró.

Respecto al liderazgo de las mujeres belemitas en la comunidad, reconoció su importancia en cualquier proyecto que se realice en nuestro cantón, por eso las invitó a involucrarse en cuanto grupo organizado exista.

“Las mujeres somos iguales que los hombres, tenemos las mismas capacidades”, sentenció.

Solano agradece a Dios por la labor que le ha permitido realizar, así como a todas las personas e instituciones que han confiado en ella y en sus compañeros de trabajo.

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1 Comentario

  1. Los felicito por toda la información que resalta y mantiene actualizada a la comunidad toda del cantón de Belén.Los felicito también por su carácter contestatario en sus denuncias sobre problemas que afectan a la poblaciòn.

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