abril 8, 2026

José “Chepe” Guzmán Zumbado: Al que llevaron preso no por bochinchero, sino porque era mariachi, simplemente por eso

0
José “Chepe” Guzmán Zumbado durante una visita a la Asamblea Legislativa.

José “Chepe” Guzmán Zumbado durante una visita a la Asamblea Legislativa.

Equipo Proyecto Memorias de Belén en el 48

redaccion@periodicoelguacho.com

José Bernardo “Chepe” Guzmán Zumbado fue un belemita que vivió de cerca la guerra de 1948. Era seguidor de Rafael Ángel Calderón o de los “mariachis” como se les decía en aquella época.

Cuando se le preguntaba por sus vivencias o recuerdos de la Guerra de 1948, mencionaba que cuando llegó Figueres la política se empezó a poner brava porque trajo gente de la Legión Caribe y empezó la volada de plomo que se dio en San Isidro General, en La Lucha. En esos tiempos Chepe Guzmán vivía en La Guácima porque trabajaba en “La planta” (Planta generadora de corriente eléctrica).

Guzmán estuvo preso. Un día de 1948, estaba en San Antonio y llegó un liberacionista que se llamaba Antonio Segura, era un conocido de él, pero eso no lo salvó de irse tras las rejas. “Diay Chepe tenés que irte conmigo” y Chepe Guzmán  le  contestó: “si es así, entonces vámonos”, y se lo llevaron para la cárcel. Decía Guzmán que a él no se lo llevaron porque fuera bochinchero ni nada, sino porque era mariachi, nada más por eso.

Chepe Guzmán siempre tuvo la duda de porqué a los seguidores del Dr Rafael Ángel Calderón les decían “mariachis”. La familia Guzmán eran todos calderonista, pasaba lo mismo con la  familia de los Sanabria, y con Guillermo “Memo” Villalobos.

Decía Chepe Guzmán que él defendía el partido por todo lo que los trabajadores habían adquirido como las leyes sociales, porque por ejemplo en el caso de él, inició  a trabajar desde los 13 años en la planta y desde ese momento aprendió la importancia de esas garantías para la clase obrera

Pese a las diferencias políticas, le agradeció a Figueres que nunca quitó el Código de Trabajo, porque habían muchos ricachones que querían deshacerse de este importante logro de la clase obrera.

Recordaba que en Belén,  había familias liberacionistas muy bravas como Los Zumbado o un señor que se encargaba de andar poniendo banderas que se llamaba Luis Delgado, le decían “Tapa de Dulce”.

Papel de la Iglesia

Para Guzmán, en Belén se comentó y se dijo que el padre que hubo aquí, “Chanito” intervino mucho en la política, lo que provocó que  muchas familias se apartaran de la Iglesia. . Porque todo mundo decía que se trepaba al púlpito y se dedicaba a hablar de política.

Otro recuerdo que contaba Guzmán es que había un señor Antonio Murillo que era mariachi bravo, peleaba con cualquiera por la política y andaba con la foto de Calderón Guardia. Cuando el padre empezaba a hablar mal de Calderón, sacaba el pecho para que lo vieran.

Comentaba que el conflicto en la época de 1948 fue tan grave que no hubo Semana Santa. La suspendieron porque estaban “volándose vejiga” en San Isidro y en La Lucha. Ahí murió mucha gente, recordaba bastante dolido Chepe Guzmán.

¿Qué se sentía en aquella época y porque se dió la guerra de 1948?

Describía Guzmán que en aquella época lo primero que se sintió fue el temor de que las tropas de la guerra se vinieran para Belén, porque ya habían llegado a otros lugares. Señalaba que fue una época de sabotajes como cuando pusieron una bomba donde murieron uno o dos trabajadores del ferrocarril. “Era por el color político, es que antes se envenenaban con la política”, relataba.

Para comprender mejor este conflicto, explicaba “Chepe” que la revolución vino del fraude que le hicieron a Otilio Ulate, ahí intervino Figueres. Luego,  nombró la Junta de Gobierno en la que intervinieron varios políticos y la iglesia para reconciliar al pueblo.

Consideraba que los calderonistas tenían que estar de acuerdo en que todo se iba a ir normalizando. Luego de que pasó la revolución, se oía que iban a hacer una Junta de Gobierno y se fue arreglando todo. A los Calderonistas no les quedó más que “tragarse la pérdida” mientras que a los liberacionistas les tocó celebrar, explicaba.

Chepe Guzmán siempre reflexionaba sobre cosas que quizás sí hizo bien Figueres. Decía que no iba a negar que el hombre (refiriéndose a Figueres) dio un buen resultado porque hizo buenas cosas en el gobierno. Pero Guzmán estaba claro que como era contrario a él, no lo quería, pero después se convenció y, a pesar de todo, mucha gente se hizo del partido de Figueres.  Consideraba que Figueres hizo buenas cosas en el país.

Lamentablemente, todas las diferencias eran por el color político, es que antes se envenenaban con la política. En esa época del 48 estábamos un poquito atrasados, la gente ahora se ha civilizado más. Cada uno tenía su color político y nada más, comentaba.

 El Proyecto Memorias de Belén en el 48 es apoyado por el fondo Puntos de Cultura del Ministerio de Cultura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *