La Gruta de Potrerillos: el punto de origen del cantón de Belén


La Gruta de La Asunción sigue siendo un lugar de devoción para los belemitas.

Ulises Araya Chaves

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Si existiera un lugar en Belén que merece ser reconocido como punto de origen de todo lo que llegó a ser nuestro querido cantón, ese sitio sería sin duda la Gruta de la Asunción.

Antiguamente conocida como “La gruta de Potrerillos”, su edificación acompañó a los primeros colonos que vinieron a estas tierras desde Cubujuquí de Heredia, en los lejanos años del siglo XVIII, tiempo en que Belén era conocido simplemente como “Hacienda Potrerillos”. 

Se dice que la Gruta fue construida hace más de 228 años, tiempo en que, a lo sumo, podrían haber existido dos o máximo tres casas en estos terrenos del Rincón del Padre Ocampo, cura quien a su vez había comprado varios años antes las tierras a la Cofradía de Nuestra Señora de La Asunción de Barva, que abarcaba, según relató Danilo Pérez citando a Dobles Segreda, “desde lo que hoy es La Asunción hasta Atenas’’. 

 

Ubicación 

La Gruta se encuentra contiguo al convento de Los Franciscanos en el distrito de La Asunción. El lugar, según nuestro Plan Regulador es un área de protección debido a la presencia de la naciente del mismo nombre (La Gruta).  

Sus alrededores son un campo privilegiado de paz, gracias al pequeño núcleo de naturaleza en donde se encuentra. Cuenta con grandes y frondosos árboles, cuyo sonido de ramas y hojas se entremezcla con el mágico ruido de la naciente, misma que, pese al redujo de su tubo de flujo por las construcciones realizadas tierras arriba, sigue regalándonos el preciado líquido vital.

Cercana a la gruta se encuentran también dos zonas boscosas muy importantes para la comunidad, el Bosque de la Negra, llamado así debido a una antigua propietaria conocida como “La Negra’’ y bosque adentro, luego de un perímetro cercado, se encuentran otros terrenos boscosos propiedad de la Municipalidad. 

 

Primeros colonos y devoción religiosa 

Un belemita que ha investigado la historia de La Gruta es el catedrático de la Universidad Nacional, Danilo Pérez Zumbado, recurrimos a él para conocer más sobre esta edificación.

Pérez nos comenta que para 1750, un segmento de las tierras que pertenecían a la Cofradía de Nuestra Señora de la Asunción de Barva, “particularmente entre Potrerillos y el Paso de la Sorda’’, eran llamadas el Rincón del Padre Ocampo.  Agrega además que “en 1775, se vende un pedazo del precitado Rincón y se menciona el nombre de San Antonio. En 1791 se menciona parte del territorio como Potrerillos. En coincidencia con lo anterior, encontramos que Dobles Segreda afirma que, en ese año, se da el primer asentamiento de colonos procedentes de Cubujuquí’’, indicó. 

Un hecho bien documentado y que da cuenta de la importancia histórica, religiosa y cultural de La Gruta es el extinto “Rezo de Potrerillos’’, fundado por Juan Agustín Chaverri Pérez quien fuera parte de los primeros pobladores y quien, por sus raíces españolas, decidió organizar un rezo onomástico, tradición que, nos cuenta Danilo, fue retomada por su hija quien lo continuó durante todo el siglo XIX y principios del XX.

 

Magia y misticismo de La Gruta

Luz María Campos, autora del libro “Mi Belén de antaño’’ narra que en los alrededores de La Gruta se encontraron “varias figuras de cerámica’’, asociadas a “fenómenos, inexplicables, quizás mágicos’’

Para Danilo, dicha referencia, tiene que ver con el hecho de que Belén fue parte de los territorios de la etnia indígena Huetar. Pérez incluso comenta que en los años noventa, en una entrevista que realizó a los hermanos Fernando, Pepe y Genarina Fuentes (descendientes de Juan Agustín Chaverri) estos le dijeron que “la gruta había sido construida porque los colonos españoles suponían que los ecos provenientes del fondo de las rocas de los manantiales revelaban la presencia de espíritus malignos azuzados por los ritos indígenas’’.

No obstante, para Danilo este tipo de relatos son parte de las formas en que se representó en toda Latinoamérica la confrontación entre la cultura colonial y la aborigen.  

 

Línea temporal de  La Gruta de Potrerillos:

  1. 1570 (Territorios de indígenas huetares): Antes de la conquista de la región central de Costa Rica.
  2. 1600-1700 (Cofradía de Nuestra Señora de la Asunción): Tierras son registradas en propiedad de dicha Cofradía.   
  3. 1750 (Rincón del padre Ocampo): El Cura Francisco Ocampo Golfín compra un segmento de las tierras a la cofradía. 
  4. 1775 (paso de San Antonio): Se determinan los límites de las tierras de Quebrada Seca, donde posteriormente serán los cantones de Flores y Belén. 
  5. 1791 (Hacienda Potrerillos): Según Luis Dobles Segreda, en este año se construyó La Gruta y vienen a vivir los primeros pobladores, provenientes desde Cubujuquí.
  6. 1859 (Belén): Obispo Anselmo Llorente y La Fuente propone llamar al lugar con el nombre de Belén.
  7. 1907 (cantón de Belén): Presidente Cleto González Víquez firma el decreto mediante el que se crea oficialmente el cantón de Belén. 
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