Barrio Fátima se mantendrá vigilante para asegurar que Municipalidad cumpla compromisos
Manifestación de vecinos en contra del desarrollo inmobiliario realizada el 14 de marzo de 2025. Foto: Francisco Rodríguez Oviedo.
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Asociación rechaza sistema de reúso de aguas propuesto para el condominio
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Vecinos celebraron suspensión temporal de obras, pero se mantienen escépticos
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La Asociación de Desarrollo de Barrio Fátima expresó que se mantendrá vigilante para asegurar que la Municipalidad cumpla los compromisos asumidos. Esto, luego de la noticia de suspensión temporal dada a conocer por la alcaldesa Zeneida Chaves Fernández en la sesión del Concejo Municipal del 3 de junio de 2025.
“Ya nos quedó claro que si no estamos encima del proceso, CasaMax no cumple, y la Municipalidad se tarda en actuar. La clausura tardía lo dice todo. Por eso, como comunidad vamos a seguir bien atentos, para asegurarnos de que se respeten los compromisos”, aseguró la organización.
“No nos vamos a quedar de brazos cruzados ni a conformarnos. Fátima es un barrio organizado, y todo esto nos ha unido todavía más. Lo que afecta a unos vecinos, nos afecta a todos. Esperamos que Casa Max haya entendido que no somos una comunidad que se queda callada. Vamos a seguir exigiendo que se respeten nuestros derechos como ciudadanos del cantón”, agregó.
Asimismo, la organización comentó que recibieron la noticia de la suspensión temporal con satisfacción, ya que fue gracias a las denuncias y manifestaciones que ellos realizaron que esta se logró. No obstante, lamentaron que la respuesta haya sido tardía.
“El pueblo tenía razón, y suspender el proyecto era lo mejor y más responsable que podían hacer”, añadió la organización.
¿Portillo para seguir construyendo?
El miéEl miércoles 4 de junio, varios vecinos alzaron las alarmas, debido a que la empresa constructora continuó realizando trabajos en la obra gris, lo que calificaron “como una nueva burla” al barrio por parte de la Administración Municipal.
De acuerdo con la Asociación, ante las consultas realizadas, desde la Alcaldía se les informó que a la empresa se le dio autorización únicamente para realizar trabajos orientados a garantizar la seguridad estructural y constructiva de las obras ya levantadas.
Para el regidor Ulises Araya, si no se da una fiscalización rigurosa por parte de la Unidad de Desarrollo Urbano de la Municipalidad, el segmento de la resolución ODU-0055-2025 qué indica autorización para «obras de seguridad y constructiva de los edificios ya efectuados», podría convertirse en un portillo para que todo siga igual.
Grupo de seguimiento
La Asociación comentó que hasta la fecha “la comunicación ha sido casi nula” y poco efectiva dentro del grupo de seguimiento creado por la Alcaldía, el cual está conformado por representantes técnicos municipales, tres representantes de ASOFATIMA, el MOPT y Casa Max.
“Lamentablemente, este grupo de seguimiento no ha significado una mejora real en la comunicación entre los distintos actores. Al menos entre la comunidad afectada, representada por la Asociación, y los demás involucrados, no ha habido un diálogo fluido ni respuestas claras”, argumentó la organización.
“Se supone que en un par de semanas tendremos la segunda reunión del grupo de seguimiento, pero ni siquiera han respondido a la carta que envió la Asociación como respuesta al informe de la primera reunión. Además, Casa Max todavía no ha presentado su plan remedial, a pesar de que ya se venció el plazo”.
Según el oficio AMB-C-235-2025, emitido por la Alcaldía, dicho grupo pretendía garantizar “el desarrollo adecuado del proyecto, manteniendo una comunicación clara y veraz a través de los canales oficiales”.
Por su parte, la Asociación de Desarrollo de Barrio Fátima convocó a un reunión vecinal de urgencia para este sábado 7 de junio a las 5:00 p.m. en el Salón Comunal para dar seguimiento a la problemática del proyecto Vistas de La Ribera de Casa Max.
Sistema de reuso
Por otro lado, la Asociación rechazó el sistema de reuso de aguas propuesto en el condominio, el cual pretende verter los residuos de la planta de tratamiento en un área verde en vez de hacia el río, como correspondería.
“Usar químicos para tratar las aguas negras y luego echarlas en las áreas verdes del mismo condominio no solo es riesgoso, también puede dañar el ambiente. No hay ningún estudio serio que demuestre que el terreno pueda absorber esas aguas, ni en verano ni en invierno. Además, esas aguas siguen teniendo restos de heces y bacterias que podrían filtrarse y contaminar los mantos acuíferos”, argumentó la agrupación.
Además, la organización mencionó que les preocupa aún más este tema debido a la condición arcillosa de los suelos, lo cual dificultaría la absorción y al final las aguas llegarían por gravedad al alcantarillado pluvial del barrio. Lo que aseguraron que generará contaminación, malos olores y “afectaciones para todos”.
“SENARA ya visitó el proyecto y confirmó que los suelos de la zona no tienen capacidad de absorción, así que esta propuesta no solo es peligrosa, también es una muestra de irresponsabilidad”, finalizó la organización.
