Río Segundo es el más limpio de Belén y el Bermúdez el más contaminado
Orillas del Río Segundo.
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Según el Informe Integral de Actualizaciones del 2024, estudio realizado por la Universidad Nacional.
Michelangelo Grieco Agüero
redaccion@periodicoelguacho.com
El último análisis de calidad ambiental realizado por la Universidad Nacional encontró contaminación en los tres cuerpos de agua, con diferencias importantes entre microcuencas y un deterioro particularmente marcado durante la época seca en el río Bermúdez y algunos sectores de Quebrada Seca.
El río Segundo presenta las mejores condiciones de calidad del agua entre los tres principales cuerpos de agua que atraviesan el cantón de Belén, mientras que el río Bermúdez registra el mayor grado de contaminación. Así lo establece el más reciente estudio de calidad ambiental realizado por la Universidad Nacional (UNA), correspondiente al año 2024.
El Informe Integral de Actualización 2024 analizó las condiciones de las microcuencas de Quebrada Seca, río Segundo y río Bermúdez, mediante dos campañas de muestreo realizadas el 11 de marzo y el 9 de octubre de 2024, correspondientes a la época seca y lluviosa, respectivamente.
El estudio evaluó numerosos parámetros físicos y químicos, entre ellos demanda bioquímica de oxígeno (DBO), demanda química de oxígeno (DQO), turbiedad, sólidos suspendidos, oxígeno disuelto, nitratos, amonio, fósforo, hidrocarburos y diferentes metales.
Uno de los principales instrumentos utilizados para determinar el estado de los cuerpos de agua fue el Sistema Holandés de Valoración de la Calidad Fisicoquímica del Agua, establecido en el Decreto Ejecutivo 33903-MINAE-S.
Este sistema clasifica el agua en cinco categorías: sin contaminación, contaminación incipiente, contaminación moderada, contaminación severa y contaminación muy severa.
Río Segundo obtiene la mejor clasificación
De los tres ríos analizados, Río Segundo fue el que presentó el menor grado de contaminación.
Durante 2024, la totalidad de los puntos de monitoreo de este río obtuvo una clasificación de contaminación incipiente, tanto en la época seca como en la lluviosa. El resultado representa una mejoría con respecto al monitoreo anterior, ya que en 2023 la mitad de los puntos había sido clasificada con contaminación moderada.
Los resultados también muestran mejores indicadores en varios parámetros
El río Segundo registró una DBO promedio anual de 5,25 mg/L, considerablemente menor que los 11,18 mg/L de Quebrada Seca y los 21,93 mg/L del río Bermúdez.
También presentó un porcentaje promedio de saturación de oxígeno de 92,05%, frente a 79,26% en Quebrada Seca y 87,69% en el Bermúdez.
Sin embargo, los investigadores advierten que esta condición relativamente favorable no significa que el río esté libre de problemas.
De hecho, la mayoría de las variables evaluadas en Río Segundo aumentó entre la entrada y la salida del cantón. Los cambios más significativos se observaron en DBO, amonio, aluminio, nitrógeno total, fósforo, cromo, níquel y calcio.
El informe recomienda investigar las posibles fuentes de estos elementos y analizar con mayor detalle las quebradas y microcuencas que alimentan al río.
Además, los investigadores señalan que actualmente solo existen dos puntos de monitoreo en Río Segundo, lo que limita el análisis de su comportamiento espacial. Por ello recomiendan incorporar al menos un punto adicional de muestreo en la parte media de la microcuenca.
Bermúdez encabeza la lista de contaminación
En el extremo contrario se encuentra el río Bermúdez, identificado por el estudio como el cuerpo de agua con mayor grado de contaminación entre los tres analizados.
El índice Holandés le otorgó un promedio de 8,78 puntos, correspondiente a contaminación moderada. Sin embargo, durante la época seca el indicador alcanzó 12 puntos, clasificación correspondiente a contaminación severa.
La diferencia entre las dos épocas del año fue significativa.
En marzo, durante la época seca, todos los puntos monitoreados del río Bermúdez fueron clasificados con contaminación severa.
En octubre, con el aumento de las precipitaciones, el 60% de los puntos pasó a contaminación moderada y el 40% a contaminación incipiente.
El informe explica que las lluvias incrementan el caudal y favorecen la dilución de contaminantes orgánicos y la capacidad de autodepuración del río. No obstante, esta mejoría estacional no significa que hayan desaparecido las fuentes de contaminación.
Los puntos con mayores concentraciones de contaminantes en el Bermúdez se localizaron en la entrada al cantón, cerca del puente Los Golfistas, y en el punto medio 1, en calle Tilianos.
Según el estudio, las principales problemáticas asociadas al estado del río incluyen la escasa cobertura forestal en sus márgenes, actividades agrícolas y ganaderas y la alta densidad poblacional.
Quebrada Seca presenta fuertes variaciones
Entre ambos extremos se encuentra Quebrada Seca, cuyo comportamiento presenta diferencias importantes dependiendo de la época y del punto de muestreo.
En la época seca, el 25% de los sitios presentó contaminación severa y el 50% contaminación moderada. En octubre, durante la época lluviosa, el panorama mejoró considerablemente: el 75% de los puntos presentó contaminación incipiente y el 25% contaminación moderada.
Sin embargo, uno de los puntos monitoreados presentó una situación particularmente preocupante.
El sector denominado Medio 1, ubicado cerca del puente contiguo a Industria Rodillos Industriales, en San Antonio de Belén, fue identificado como el punto con mayor contaminación dentro de Quebrada Seca.
En ese sitio se registraron valores elevados de sólidos suspendidos, DBO, DQO, turbiedad, zinc y cromo. Además, presentó la menor saturación de oxígeno respecto a los demás puntos de la microcuenca.
El punto QSECA2, por su parte, alcanzó durante la época seca una clasificación de contaminación muy severa, aunque en época lluviosa descendió a contaminación moderada.
Los tres ríos tienen restricciones de uso
Aunque existen diferencias importantes entre las tres microcuencas, el estudio advierte que ninguna de ellas puede considerarse libre de contaminación.
Las concentraciones registradas de sustancias activas al azul de metileno, sólidos suspendidos totales, DQO, turbiedad y nitratos generan restricciones para el uso del agua de las tres microcuencas.
De acuerdo con las conclusiones del informe, los ríos no pueden utilizarse para actividades recreativas, acuacultura, protección de comunidades acuáticas ni para irrigar hortalizas que se consumen crudas o frutas que se comen sin eliminar la cáscara.
En el caso del río Bermúdez, las restricciones también alcanzan el riego de especies arbóreas, cereales y plantas forrajeras.
Una tendencia que merece atención
El estudio también comparó los resultados de 2024 con información recopilada desde 2018.
En el caso del río Bermúdez, algunos indicadores muestran una mejoría. Las concentraciones de sólidos suspendidos totales y sustancias activas al azul de metileno disminuyeron, mientras aumentó el porcentaje de saturación de oxígeno. Sin embargo, los nitratos presentan una tendencia creciente.
El informe señala que este comportamiento podría estar relacionado con distintos factores, entre ellos el uso de fertilizantes, cambios en el uso del suelo, expansión urbana, deficiencias en el tratamiento de aguas residuales, pérdida de cobertura vegetal y periodos de menor caudal. Los investigadores recomiendan mantener el monitoreo para determinar con mayor precisión el origen de estos cambios.
En Río Segundo, entretanto, los niveles de SAAM, nitratos y sólidos suspendidos se han mantenido relativamente constantes. No obstante, el porcentaje de saturación de oxígeno presenta valores inferiores al 70% desde 2021 y una tendencia de reducción.
El informe concluye que, mientras el Bermúdez muestra algunas mejorías leves, Quebrada Seca y Río Segundo presentan tendencias de deterioro, aunque sus niveles de contaminación siguen siendo menores que los del Bermúdez.
Reforestación y más monitoreo
Ante los resultados obtenidos, el estudio recomienda fortalecer las acciones de protección de los ríos.
Una de las principales medidas planteadas es desarrollar programas de reforestación de las márgenes, especialmente en el río Bermúdez, mediante especies nativas adaptadas a las condiciones de cada sitio.
También recomienda realizar análisis espaciales mediante imágenes satelitales y herramientas de sistemas de información geográfica para determinar con mayor precisión la influencia de las actividades agrícolas y pecuarias sobre los cuerpos de agua.
Para Río Segundo se recomienda incorporar nuevos puntos de monitoreo, particularmente en una zona donde los investigadores identificaron la presencia de aproximadamente 15 hectáreas de cultivos agrícolas y 5 hectáreas de fincas ganaderas que podrían influir sobre la calidad del río.
Además, el informe plantea aumentar la frecuencia de los muestreos. En lugar de limitarse a dos campañas anuales, recomienda realizar al menos tres y preferiblemente cuatro monitoreos, incluyendo los periodos de transición entre las épocas seca y lluviosa.
El estudio de la UNA deja un panorama contrastante para los ríos de Belén.
Río Segundo es actualmente el menos contaminado de los tres, con contaminación incipiente; Quebrada Seca presenta contaminación moderada en términos generales, pero con puntos que alcanzan niveles severos y muy severos; y el río Bermúdez registra el mayor grado de contaminación, llegando a niveles severos durante la época seca.
Los resultados también muestran que la calidad del agua puede cambiar significativamente entre la época seca y la lluviosa. El aumento del caudal mejora temporalmente la clasificación de los ríos, pero el diagnóstico de fondo permanece: los tres cuerpos de agua presentan restricciones de uso y requieren medidas de protección y seguimiento permanente.
Para los investigadores, el reto pasa por identificar con mayor precisión las fuentes de contaminación, proteger las zonas de influencia de los ríos, recuperar la cobertura vegetal de sus márgenes y mantener un monitoreo que permita determinar si las tendencias observadas representan mejoras sostenibles o, por el contrario, un deterioro progresivo.
El informe constituye así una nueva radiografía ambiental de los principales ríos de Belén y aporta datos para orientar las decisiones sobre uno de los recursos naturales más importantes del cantón.
