abril 15, 2026

Piedades Murillo e Indalecio Zumbado: un matrimonio de vecinos de La Asunción que vivió el conflicto de 1948

0
Dulcelina de las Piedades nació el 30 de diciembre de 1930, actualmente tiene 94 años. Indalecio Zumbado falleció en 2019 a los 90 años.

Equipo Proyecto Memorias de Belén en el 48 

redaccion@periodicoelguacho.com 

Piedades Murillo e Indalecio Zumbado conformaron un matrimonio que se estableció en La Asunción. Ambos seguidores del Figuerismo relatan sus vivencias de la época de 1948. 

Vivencias de Dulcelina de las Piedades Murillo Arce

“Existía una diferencia muy marcada entre los seguidores de Pepe Figueres y Calderón Guardia. Se decía que Figueres empezó a reclutar hombres y les dió armas en la finca La Lucha porque si no era así aunque hubiera ganado las elecciones, no le hubieran dado el poder, por eso tuvo que hacer la revolución”, explicaba Piedades Murillo. 

Según Piedades Murillo, “solo se informaba por radio y periódicos, pero los periódicos no salían a circulación entonces casi todo era por radio. En Belén, los calderonistas empezaron a quitar las radios; sin embargo, acá había una radio clandestina donde una persona distribuía la información y ella la hacía circular por todo el cantón. Se hablaba del  avance de Figueres”.  

Para Murillo esta fue una época bastante dura: “Escaseaba la comida, uno no conseguía qué comer, es que fueron casi 3 meses de lucha. Mi esposo Indalecio iba con otros Figueristas a traer dulce hasta Santa Bárbara de Heredia, y les tocaba atravesar mucho barro, una vez se les cayó una tapa de dulce y era imposible recuperarla”. 

Ella recordaba que en una ocasión derrumbaron una máquina del ferrocarril en el puente por el río Virilla y cuando se escuchó aquel estruendo se decía que este atentado lo había  organizado un ingeniero y un ayudante que trabajaban en el ferrocarril, pero que luego de este atentado se fueron del país . 

Mencionaba que muchas personas de la comunidad fueron juzgados como posibles responsables de aquel suceso, uno de ellos fue un hermano de Piedades quien estuvo retenido en un camión de ganado que pusieron en San Antonio de Belén. 

Se decía a nivel nacional que hubo muchas muertes, por ejemplo en las cercanías de La Lucha habían hecho una fila de figueristas y los iban matando, solo se salvó uno que se tapó el rostro y los que disparaban creyeron que estaba muerto. Otro suceso fue que un vecino de Barrio San Isidro en San Antonio, de quien no precisaba el nombre, perdió su pierna a causa de una bala. 

Mientras tanto en Belén: “Se metieron a la casa de Guillermo Flores y le sacaron todo lo que tenía en la bodega, porque el señor almacenaba granos”. Días después, se dio la muerte de Juan Durán, responsable de ese saqueo.

“El conflicto se puso tan feo que en San Antonio se inició la novena de la Virgen de la Medalla Milagrosa por la paz en el país, para que terminara todo lo malo. Yo en mi caso, también oraba para que Pepe Figueres pudiera entrar a la Casa Presidencial. Fue un tiempo incómodo porque los hermanos no estaban tranquilos en el hogar, a los hombres se los llevaban y estaba el miedo latente de que los encontraran y los mataran”, recordaba. 

“En aquella época yo estaba muy chiquitilla y no me dejaban salir. Pero, un día hicimos un viaje para recibir la imagen de un santo. Íbamos en el tren y de pronto apedrearon los vagones. Se decía que habían sido los comunistas”, mencionaba. 

Cuando llegaba la noche, Piedades Murillo comentaba: “Mucha gente decía que era más peligrosa porque no había luz y era a pura candela, uno pasaba y la gente se escondía dentro de los árboles, daba realmente terror ver eso, que la gente tuviera que esconderse para que no se los llevaran”. 

Piedades Murillo explicaba muy bien una de las estrofas del corrido que Carmen Granados le escribió a José “Pepe” Figueres: “Hay una frase del corrido a Pepe Figueres que dice: los glostoras y medallitas. Esto era porque los combatientes afines donde “Pepe” utilizaban de la crema glostora que había antes para fijar el cabello y que no les estorbara en el combate y lo de medallitas es porque se colocaban una medallita religiosa para que los protegiera”.

Y llegó el final. “Que cosa más linda cuando terminó todo, bajaron todos los hombres con las barbas largas, parecían a Colacho, pero, fue lo más hermoso porque gracias a Figueres y a los ex combatientes que arriesgaron su vida lograron ponerle fin a ese proceso tan complicado. Lamentablemente, muchas familias calderonistas, pero las que eran realmente “envenenadas”,  se fueron de Belén”, finalizó Piedades Murillo. 

Vivencias de Indalecio Zumbado 

Indalecio Zumbado estuvo casado con Piedades Murillo, también era seguidor de José Figueres. Era trabajador de la planta generadora de energía del Proyecto Ventanas. Según comentaba, un día venía de su trabajo y se lo llevaron preso. Era enfático en que estuvo preso solo por ser seguidor de “Pepe” Figueres. 

Comentaba que su padre tenía una radio bastante grande y, en la época de 1948, una vez se metieron unos calderonistas a su casa y se la quitaron. Consideraba que en muchas ocasiones en Belén, el sacerdote Feliciano Álvarez “Chanito” mezcló la misa con la política. 

A su entender, el conflicto entre Calderón y Figueres dejó en sus seguidores enemistades muy profundas. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *