Zayda González González: emprendedora de la cuchara asucioneña


Luis Zárate Alvarado

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“Chepita”, más allá de un sobrenombre, esa palabra encierra toda una tradición culinaria bien conocida por los belemitas. Detrás de la empresa “Comidas Chepita”, se esconde una familia de emprendedores de La Asunción que aman los platillos tradicionales de su pueblo. 

Hoy, quienes están al frente de “Comidas Chepita” son dos mujeres, Ana Isabel y Zayda Gonzalez Gonzalez, pero el empuje emprendedor de esa marca se debe primero, a doña Josefa “Chepita” González, que empezó a vender comidas en la década de 1970 y, en segundo lugar, a sus descendientes que encontraron en la cocina una pasión.    

En esta ocasión, contaremos la historia de Zayda González, quien en el 2007 le dio un nuevo impulso a la marca “Comidas Chepita”, gracias a lo cual ha logrado preservar y difundir la tradicional cuchara de La Asunción y, de paso, convertirlo en una fuente de empleo. 

La fuerza emprendedora de Zayda es un legado familiar, según contó, su padre Luis Carlos González Villegas, originario de San Vicente, fue un hombre de raíces muy pobres, pero también de mucho trabajo; fundó una empresa de repostería fina y ella, siendo una niña, según recordó, ayudaba en la repartición de los productos en supermercados. “Me quedó esa chispa de emprender”, confesó.

A pesar de que siendo joven, Zayda soñó con establecer un taller de costura y que luego, después de concluidos sus estudios de relaciones públicas, intentó fundar una firma de consultorias, no fue sino en el 2007 cuando tuvo la oportunidad de emprender desde la industria alimenticia. 

Esa chispa de la mujer emprendedora se encendió cuando Karolina Quesada, de la Oficina de Emprendimientos de la Municipalidad, la buscó para que empezara a llevar cursos especializados.Cuando recibió estos conocimientos, decidió acercarse a su suegra, Chepita, para ponerlos en práctica desde el emprendimiento que ya existía.

“En aquel entonces la experiencia la tenía Chepita e incluso estaba tratando de retirarse, pero era un negocio familiar que yo creía no se podía dejar. Entonces emprendí con base en un negocio que tenía 30 años de estar en el mercado, por lo que lo retomé porque no podíamos perder el legado de la comida tradicional”, aclaró.

Actualmente, doña Chepita, de más de 80 años, ya no trabaja, pero todo su conocimiento sobre las recetas está en buenas manos, tanto así que la empresa que lleva su nombre goza de estabilidad y ha crecido: hoy cuentan con carro propio, planilla, clientes fieles y la inclinación del negocio ya no es solo vender comida, sino que ahora es tipo catering service con una oferta más integral.

Una de las grandes ventajas de “Comidas Chepita” es que se convirtió en un asunto de familia, en donde el esposo de Zayda e hijo de doña Josefa, Gonzalo Zumbado al igual que los hijos de este matrimonio, ayudan.

Zayda afirmó que ella comparte el legado de Chepita y la reconoce como una persona luchadora que le tocó trabajar muy duro para sostener a su hijos. “Es todo un ejemplo todo lo que hizo en aquellos años, sin tener capacitación, no tuvo miedo a hacer las cosas”, recalcó.

Entre las claves para salir adelante destaca la habilidad para adaptarse a los cambios que requiere el mercado, así como asumir retos ya que se convirtieron en proveedores de grandes instituciones y les ha tocado participar en eventos en donde han cocinados para cientos de personas. 

“Nuestra misión es llevar al mercado una comida tradicional, pero de calidad y con ese sabor único de la cuchara asuncioneña”, indicó.

Comunidad

Otra de las faceta de Zayda es su liderazgo comunal, participó en Juntas de Educación, fue integrante de la Asociación de Desarrollo, fue parte del Concejo de Distrito durante 6 años y desde hace 15 años es catequista. Actualmente, es parte del grupo de seguridad comunitaria de su barrio. “Soy muy pelotera”, reconoció.

“Creo que eso uno lo trae y creo que es un legado de mi papá, que me enseñó. Él fue presidente municipal, participó en muchas organizaciones”, detalló.

A la acción

Zayda agradeció las capacitaciones que ha llevado durante toda su vida, como las que llevó en la Oficina de Emprendimientos de la Municipalidad, porque se convirtieron en herramientas que las mujeres necesitan para dejar los miedos de lado.

“A todas las mujeres que tienen el sueño de hacer algo diferente, les digo que lo hagan”, insistió.

“A cualquier persona que quiera emprender, que tenga una idea, un sueño, no tenga miedo, enfrente sus temores. Todas tenemos la capacidad de hacer las cosas y también requerimos conocimientos, hay que capacitarse”, reiteró.

Zayda dijo que la pasión es otro ingrediente importante, “hay que dar ese primer paso, hágalo, no dependemos de nadie”. 

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