Nuestra huella ecológica es insostenible


Imagen confines ilustrativos

Alina Aguilar Arguedas*

Imaginemos, por un instante, que los recursos naturales son dinero y la tierra es nuestro banco. Cada año la tierra, nuestro banco, le da al ser humano cierta cantidad de recursos naturales, dinero, para poder sobrevivir; sin embargo, sucede que, debido a los estilos de vida diarios que tenemos los seres humanos, estamos viviendo a “crédito” con la tierra, año con año, lo que quiere decir que nos estamos gastando el dinero, los recursos naturales disponibles, antes de tiempo; por lo que estamos teniendo deudas ecológicas con la Tierra. 

Por ejemplo, para el 2018, la humanidad consumió para el primero de agosto la totalidad de los recursos naturales disponibles para el año: agua, suelo, árboles y peces, que la tierra nos puede aportar, comprometiendo así los recursos para las presentes y futuras generaciones. 

Este 2019, el Día del Sobregiro de la Tierra será el próximo 29 de julio, la fecha más temprana en la historia de la humanidad que se habrán consumido los recursos naturales disponibles para todo el año, lo que significa que estamos usando la naturaleza 1,75 veces más rápido de lo que la tierra puede regenerar, es como usar 1,75 Tierras, según el cálculo de la Red Global de la Huella Ecológica (2019). 

Y ¿cómo se mide esa deuda ecológica? La organización internacional Red Global de la Huella Ecológica (Global Footprint Network, en inglés) planteó toda una metodología para poder calcular lo que llamamos “huella ecológica”, un indicador ambiental sintético, que tiene como unidad de medición las hectáreas globales.

 Este indicador mide y evalúa el área de tierra y agua biológicamente productiva que un individuo, país, región o ciudad utiliza para producir los recursos que consume, así como la capacidad para absorber los residuos que se generan. En síntesis, mide el impacto de nuestras acciones y la cantidad de recursos que requiere cada persona. 

¿Cuál huella ecológica mantiene Costa Rica? A pesar de la visión conservacionista y de “país verde” que tiene Costa Rica, su huella ecológica es insostenible. Esta supera la biocapacidad (disponibilidad de recursos) por tanto, los costarricenses estamos viviendo a “créditos”, tenemos un déficit ecológico. El tico promedio consume y contamina un 8% más (último dato reportado por el Estado de la Nación, 2015) de lo que el país permite, esto se debe principalmente a nuestros estilos de vida, los patrones de consumo, aumento de la población, altas emisiones y generación de residuos, entre otros. 

Si realmente la tierra fuera un banco y los recursos naturales dinero (recursos que son invaluables) es claro que nuestras acciones diarias y nuestro impacto al ambiente no sería el mismo y… ¿Usted qué está haciendo por tener una huella sostenible?

Si quiere calcular su huella ecológica y obtener más información, visite la página: http://www.footprintcalculator.org/.

*Gestora ambiental

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