Las organizaciones APICAL y ABES realizaron taller de rotulación ambiental en la finca municipal “El Santuario»


  • Actividad se llevó a cabo el 13 de febrero 

  • Contó con la participación de alrededor de 40 personas de todo el cantón

Raquel Soto Núñez

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El sábado 13 de febrero del 2021, se realizó el taller de rotulación ambiental en la finca municipal que se encuentra al costado este del Ojo de Agua, conocida como “El santuario”. Dicha actividad es parte del proyecto para la creación de un corredor biológico interurbano en el cantón de Belén. 

El proyecto se enmarca entre una nueva categoría de manejo de las zonas protegidas por parte del MINAE que tiene como objetivo conectar los ecosistemas y la biodiversidad de las comunidades, creando parches verdes en medio de la ciudad. 

Este taller fue organizado por la Asociación Para el Desarrollo Integral de Calle La Labor (APICAL) y Asociación Belén Sostenible (ABES), el cual contó con la colaboración del Comité Cantonal de la Persona Joven de Belén, Comisión Cantonal de Cambio climático, Hotel Marriott, Align Technology, periódico El Guacho y vecinos de la localidad. 

En la actividad participaron alrededor de 40 personas de todo el cantón y tuvo como finalidad educar en buenas prácticas ambientales, por lo que el trabajo voluntario se enfocó en la elaboración de rótulos con mensajes de cuido y protección ecológica, así como la señalización de especies de árboles, recolección de basura y riego de la vegetación que se encuentra en este lugar.

Además, se pretendía que, por medio de la publicación en redes sociales sobre el taller de rotulación ambiental, las personas del cantón de Belén tuvieran la oportunidad de conocer acerca del proyecto de corredor biológico interurbano y que, a su vez, se impulsará a la población a apropiarse de este espacio que es de todos y todas.

Pablo Ramírez miembro de la asociación APICAL comentó que en Belén se han preocupado por el tema ambiental, pero el proceso de urbanización y el desarrollo industrial ha sido acelerado limitando los parches verdes en el cantón, por lo que se vieron en la necesidad de proponer el proyecto a la Municipalidad de Belén. 

Esta propuesta obtuvo una consideración favorable por parte de esta institución y puede ser un puente para otros proyectos muy ambiciosos como la compra por parte de la Municipalidad del terreno de PIPASA y otras fincas colindantes al manantial del Ojo de Agua, generando un área de influencia en el río la fuente, agregó. 

También, Pablo Ramírez explicó que esta es una zona de protección del Ojo de Agua, el cual no cuenta con un plan ni tiene ninguna categoría de manejo, por lo que, la organización APICAL está haciendo una propuesta formal hacia la Municipalidad de Belén para elaborar este plan de manejo y de esta forma procurar que la zona quede eternamente como un parche verde.

Asimismo, Alfredo Villegas quien es parte de la asociación APICAL indicó que este es un proyecto que nació como forma de escape cuando empezó la época difícil de la pandemia, siendo este espacio un refugio. Villegas menciona, que surge el cuestionamiento de porqué no hacer algo mejor en este espacio que se encuentra actualmente convertido en charral y que cuenta con restricciones para las construcciones debido al manto acuífero.

Por otra parte, Georgina Jiménez de La Asociación ABES, expresó que esta actividad fue concebida con el propósito de empoderar a la comunidad para que se apropie de este lugar, espera que no se pongan mallas en este terreno y considera que se debe de hacer presión a la Municipalidad de Belén, para adquirir los terrenos que hacen falta para el corredor biológico interurbano. 

Agregó, que este proyecto se convertiría en un pulmón necesario para Belén, debido a que el cantón se encuentra carente de espacios verdes y es una oportunidad para salir de tanto cemento. 

Los vecinos de la comunidad valoran “El Santuario” como un sitio de interés cultural, principalmente por el Ojo de Agua, un símbolo de Belén que hasta se encuentra en el escudo del cantón. Pero también, debido a los hallazgos de piezas arqueológicas en estos terrenos, se sospecha que en este sector hubo asentamientos indígenas atraídos por el recurso hídrico. 

Las instancias organizadoras instan a las personas a acercarse a este espacio para conocer su historia, disfrutar, relajarse, observar a las aves y el atardecer, pero principalmente para hacerse parte del proyecto para el corredor biológico interurbano en Belén. 

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