Belén debe trabajar en la prevención del suicidio


Isabel Hernández

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A nivel nacional, el intento de suicidio aumentó un 65% de 2017 a 2018. En Belén, en el 2015, se tuvo una tasa de suicidio de 15, 8, muy por encima del promedio nacional de ese año (6,5), según un artículo publicado el 6 de junio en el Semanario Universidad. Si bien, se ha presentado un descenso desde ese momento hasta la fecha, sigue siendo una problemática preocupante.

En el ámbito internacional, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el suicidio es la segunda causa de muerte entre las personas de 15 a 29 años. El 75% de los suicidios se dan en países de ingresos bajos o medios. Además, en la mayoría de Estados no se ha establecido una estrategia nacional de prevención del suicidio. En Costa Rica, a nivel de cantones, únicamente Dota y Talamanca tienen programas de prevención. También resulta importante acotar que en América Latina, a diferencia de la tendencia mundial, la mayoría de suicidios son cometidos por mujeres.

Factores de riesgo

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que, si bien en algunos casos no se percibe ninguna señal, por lo general, existen signos de advertencia. Se trata de un fenómeno multicausal. Entre los principales factores de riesgo presentes en nuestro país están los siguientes: discriminación, traumas o abusos, sentido de aislamiento y falta de apoyo social, conflictos en las relaciones, disputas o pérdidas, estigmatización social de la búsqueda de ayuda, desconocimiento de lugares dónde recurrir, trastornos mentales, alcoholismo, pérdida de trabajo o financiera, desesperanza, dolor crónico, antecedentes familiares de suicidio y factores genéticos o biológicos. 

En el periódico El Guacho, entrevistamos a la psicóloga Laura Romero Fallas, para conocer más sobre esta temática. De acuerdo con la especialista, si la persona tiene variaciones radicales en sus patrones de sueño y alimentación, si presenta cambios abruptos de ánimos, se siente enojada con la vida, frustrada, ansiosa, triste, si está muy callada o silenciosa, puede indicar que está deprimida y corre el riesgo de tomar esta decisión.

Gráfico obtenido de Semanario Universidad, donde se presenta la tasa de suicidios en Belén comparada con la tasa a nivel nacional.

¿Qué podemos hacer?

De acuerdo con la OPS, como sociedad, debemos tomar consciencia sobre el peligro del estigma hacia quienes sufren trastornos mentales, ser más empáticos con las personas migrantes, con la comunidad LGTBIQ+, con las víctimas de intimidación, abuso o acoso y con los refugiados,  pues estos grupos tienen un alto nivel de riesgo. 

Asimismo, según comenta Romero, el escuchar a las personas, hablar sobre el tema, fomentar la actividad física y una dieta saludable son estrategias para reducir el riesgo. Indica, además, que en el caso de la población adolescente, el estrechar la relación con el centro educativo es de suma importancia.

En el caso de menores de edad, el MEP cuenta con un protocolo de atención disponible en línea, donde se indican los siguientes pasos en una emergencia: contención emocional (brindar apoyo afectivo en un ambiente de confianza y respeto), comunicar a la autoridad del centro educativo y referir al centro médico más cercano, dar apoyo institucional y seguimiento después de la crisis.

Entre las  recomendaciones más importantes para prevenir el suicidio está restringir el acceso a medios utilizables para suicidarse, facilitar información sobre los lugares donde puede conseguir ayuda y no dejar a la persona sola. La OPS promueve la organización en las comunidades para desarrollar programas donde se forme a personas clave que puedan identificar factores de riesgo e implementar estrategias de ayuda.

¿Dónde pedir ayuda?

De acuerdo con Romero, “la CCSS tiene sicólogos y siquiatras disponibles, obligados a atender en caso de emergencia”. Aunado a esto, hay profesionales en psicología dispuestos a ayudar gratuitamente en las universidades, tanto públicas como privadas, por ejemplo, en la UCR (2511-5776), en la UNIBE (2240-0401) y en la Universidad Hispanoamericana (2261-6061 (373 extensión) brindan atención gratuita e inmediata en casos de ideas suicidas, y en la  ULACIT (2523-4085), se brinda a bajo costo. 

El Colegio de Profesionales en Psicología también ofrece atención gratuita, al número 2271-3101 (extensión 150) y se puede solicitar asistencia en ACEPS (Asociación Costarricense de Estudio y Prevención del Suicidio, 2224-6122),  ACOTAR (Asociación Costarricense de Trastornos Anímicos Recurrentes, 83625588), Fundamentes (Programa de Redes para la prevención del menor en riesgo psicosocial del Hospital Nacional Psiquiátrico, 2256-0703) y FUNDAREVI (Fundación Rescatando Vidas, 2268-1098).  

Si usted o alguien cercano está en riesgo de cometer un acto suicida, contacte a cualquiera de estas agrupaciones para recibir atención profesional, gratuita y de calidad. 

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