#8M: el Paro Internacional de Mujeres hizo temblar a San José


Foto por Cristian Ugalde para "Ni una menos. Costa Rica".

Natasha Mejía León*

Miles de mujeres en cincuenta y cinco países hicieron temblar a “la munda” con cada paso que dieron el pasado miércoles 08 de marzo. Los colectivos feministas alrededor del mundo se organizaron para llevar a cabo el Paro Internacional de Mujeres. La idea principal del Paro era detener labores para visibilizar y denunciar la enorme y vigente brecha salarial entre hombres y mujeres, una problemática mundial; sin embargo también se pusieron sobre la mesa temáticas de derechos humanos de las mujeres como el aborto legal y seguro, el matrimonio igualitario, un alto a la violencia machista, el acoso sexual, las violaciones, los femicidios, el acoso callejero y la represión contra las personas trans.

En Costa Rica se llamó al Paro definitivo todo el día, sin embargo la colectiva Ni una menos – Costa Rica, organizadora del evento, instó a las mujeres que no podrían hacerlo, a parar algunas horas durante su jornada laboral. Por su parte, la movilización inició a las cinco de la tarde en el Parque Central de San José y de la que participaron muchísimas colectivas feministas, activistas independientes y mujeres, hombres y menores; luego se movilizó frente a Diario Extra donde se protestó contra el manejo machista que da el medio a la información, y se caminó por la avenida central hacia la Plaza de la Cultura. El gigantesco grupo llegaba a nada más y nada menos que mil personas. El tamaño del movimiento hizo que la Plaza de la Cultura literalmente temblara, se sentían en la estructura miles de pasos, brincos, gritos de crítica y sobre todo mucha dedicación y deseos por un sistema más justo para con las mujeres. Literalmente, el Paro Internacional de Mujeres hizo temblar a San José.

Mientras, los grupos feministas llevaban consignas muy claras y con razón: además de que Costa Rica se encuentra en una de las regiones del mundo con más riesgos para las mujeres, los femicidios en el país han ido en aumento de forma alarmante en los últimos años, así como las violaciones sexuales y abusos físicos, psicológicos, emocionales y patrimoniales a menores de edad y mujeres, y como si fuera poco es especialmente riesgoso para las mujeres trans, inmigrantes, indígenas y campesinas. En lo que llevamos del año ya se registran poco más de una docena de femicidios; en cuanto al tema de la brecha salarial en Costa Rica el porcentaje asciende a cerca de un 26% según los últimos datos. El machismo en este país está arraigado de maneras imperceptibles por algunos, se continua normalizando el acoso callejero en cambio de abordarlo como una obstrucción al derecho de libre tránsito de las mujeres; se sigue culpabilizando a las víctimas de los diferentes tipos de violencia y abusos; mientras que los índices de pobreza son mayores entre las mujeres, las oportunidades son menores: el acceso a la educación, a la política y hasta al trabajo digno y justamente remunerado.

En definitiva, Costa Rica tiene un pendiente con las mujeres y el miércoles 08 de marzo quedó clarísima la fuerza movilizadora y reactiva que se puede tener ¡Ni una menos! ¡Vivas nos queremos!

*Estudiante de Ciencias Políticas, Universidad de Costa Rica y vecina de La Asunción de Belén

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