Atrasos en puente de San Isidro despiertan preocupación entre vecinos y comerciantes


Actualmente, la obras se encuentran en etapa de encofrado y confección de armadura de refuerzo para colado de cimentaciones y bastiones.
  • Empresa constructora y Municipalidad afinan detalles para que obras concluyan dentro del calendario establecido inicialmente.

 

Roberto Rodríguez Sánchez

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Luego de 4 de meses de iniciar la intervención en el puente de San Isidro, sobre el río Quebrada Seca, los trabajos han presentado varios atrasos, lo cual despertó la preocupación de vecinos y comerciantes de la zona.

Esto debido a que la construcción está generando repercusiones en las finanzas de los negocios que se encuentran aledaños al puente, y en la movilidad del cantón.

En un principio, los atrasos en las obras se debieron a la falta de material para realizar su construcción. Esto ya que no se contaba con varillas y vigas que debieron ser entregados por el Ministerio de de Obras Públicas y Transporte (MOPT), las cuales estaban ubicadas en el plantel de Colima de dicha institución.  

No obstante, para varios regidores del Concejo Municipal, la responsabilidad de los atrasos recae en la Administración Municipal, ya que no retiró los materiales que fueron dados desde hace 2 años por el MOPT con antelación.

Ante ello, la Administración Municipal solicitó dos órdenes de compra: una de ₡2, 6 millones para retirar el material en el plantel del MOPT de Chilamate, Sarapiquí; y otro por ₡17, 3 millones para la compra de varillas corrugadas #10.

La primera fue aprobada por el Concejo Municipal, y una vez recibida la notificación,  se confeccionó la orden de compra y se procedió al retiro de las vigas y varillas, las cuales se encuentran en taller para su preparación y empalmes, comentó Oscar Hernández, de la Unidad de Obras de la Municipalidad.

Por otro lado, la segunda orden de cambio no fue aprobada por el Concejo Municipal, ante la preocupación de que la Municipalidad terminara pagando todo el costo de un puente que es nacional, y la molestia de que la Administración Municipal no realizara las gestiones previas antes de derribar el puente. Debido a eso, la orden de compra quedó en estudio hasta que no se realizaran las gestiones con el MOPT.

Dada la no aprobación: “se gestionó con el MOPT un rediseño y una nueva solicitud de materiales, logrando sustituir el empleo de varilla #10 por #8. Con ello, la Municipalidad no debió realizar la erogación del monto”, mencionó Hernández.

Más órdenes de cambio, más costos

Aún cabe la posibilidad de que se generen más órdenes de cambio que incrementen el costo inicial de las obras que se realizan en el puente sobre el río Quebrada Seca.

De acuerdo a Óscar Hernández, de la Unidad de Obras de la Municipalidad, las órdenes de cambio como las de servicio son comunes que se generen en este tipo de obras.

“Existe la posibilidad que así sea; sin embargo, no es posible determinar si existirán o no, ya que precisamente se originan cuando se da una situación imprevisible, por lo que no es  factible llegar a determinar o proyectar si llegará a costar más la obra por dicho motivo”, aseveró.

De acuerdo al convenio firmado con el MOPT en el 2018, este brindaría el material correspondiente con el que contará en el momento de las obras. Caso contrario, la Municipalidad debería comprar y suministrarlo, sin originar más contratiempos que lo que duren los trámites de orden de cambio establecidos en la Ley de Contratación Administrativa y su Reglamento.

La intervención

El puente de San Isidro se intervino el 4 de enero, con tal de ampliar su capacidad hidráulica y evitar desbordamientos futuros del río en este sector, el cual ha sido uno de los más afectados de los últimos años.

Según la programación inicial de la empresa constructora, el paso sobre esta ruta permanecería cerrado por 150 días calendario. No obstante, debido a los atrasos, se desconoce cuánto más podrían demorar los trabajos.

Para Oscar Hernández, coordinador de la Unidad de Obras de la Municipalidad, puede haber un atraso de dos semanas según lo proyectado.

“Aunque, según conversaciones con la empresa, existe la posibilidad de concluir las obras en la fecha pactada originalmente de la última semana de junio. Esto considerando algunas holguras en actividades que se pueden aprovechar”, detalló.

El costo total inicial de la obra ronda los ¢330 millones y salió a concurso como Licitación Nacional, según el procedimiento 2018LN-000002-0002600001.

Para disminuir el impacto en materia de tránsito, el MOPT aprobó un Plan Temporal que contempló las rutas alternas existentes:  Potrerillos, La Amistad, calle Italticus, Calle La Labor y Calle Flores. Además, el Tránsito Municipal está a diario en los puntos y horas más críticos para garantizar mayor fluidez vehicular.

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