Belén paga el precio de su “desarrollo”


El reciente estudio de la Universidad Nacional (UNA) arroja datos que deberían preocupar a las autoridades nacionales, a las municipales y muy especialmente a toda la población belemita.

Nuestro cantón produce un 18% de los gases de efectos invernadero de nuestro país. Se trata de un fenómeno en gran parte responsable del cambio climático, que en otras palabras significa lluvias extremas y temperaturas al máximo. Las consecuencias las sufrimos todos los habitantes de este planeta, desde la fauna, flora y la humanidad.

Según el informe de la UNA, una buena parte de los gases producidos en Belén provienen del transporte, otra parte de las industrias instaladas en el territorio belemita, además de los aires acondicionados que se usan en oficinas y casas particulares.

Con los números arrojados, podemos afirmar que Belén está sufriendo las consecuencias de apostar por un modelo que priorizó la industrialización como la única vía hacia el llamado “desarrollo”.

Durante décadas, nuestro cantón se promovió como un lugar ideal para instalar industrias, comercios, condominios y todo esto también implicó que el flujo de automóviles y de camiones se incrementara, lo que ahora está causando serios problemas ambientales y de salud pública.

Ese modelo de “desarrollo” dejó de lado soluciones ante los retos que hoy plantea este estudio de la UNA. Desde hace años el tema ambiental en Belén viene “gateando”, propuestas innovadoras como los bosques urbanos, el rescate de los ríos, la adecuada gestión de parques municipales, la creación de zonas protegidas, corredores biológicos, se han visto muy de largo y que ahora se hacen más que necesarias.

Hay esfuerzos que tratan de paliar ciertas situaciones medioambientales, tal como la recolección de desechos valorables, la arborización, adquisición de terrenos para hacer parques, sin embargo lo dicho por los profesionales de la UNA nos dan una cachetada y se debe reconocer que aún existe mucho trabajo por delante.

No se debe dejar de lado que una de las propuestas que podrían contribuir a este tema es el Plan Regulador, que actualmente está en proceso de lenta actualización en las instancias municipales.

Ese Plan Regulador es fundamental para el equilibrio ambiental en nuestro cantón, también brindaría soluciones viales, pues se propone la construcción de más calles y el ordenamiento urbano en general.

Los belemitas que realmente se preocupen por su cantón no deberían perder de vista el proceso de actualización del Plan Regulador e incluso deberían pedir a sus representantes populares cuentas sobre el tema.

Uno de los datos que más preocupa es que el transporte es el principal causante de los gases de efecto invernadero que emanan de Belén y, como no, si las calles belemitas ahora son ruta alterna para camiones y decenas de carros.

Esa situación no va a parar, al contrario, de no tomarse acciones, nos veremos saturados de carros que arrojan por sus muflas dañinos gases que no solo afectan el planeta, sino la salud de la población.

Urge que la ciudadanía junto con líderes comunales y autoridades políticas se ocupen de presionar al Gobierno de turno para que intervenga las rutas nacionales en pro de paliar el problema de saturación de carros.

Por su lado, la Muni no debe dormirse y debería fijar su mirada en las soluciones de movilidad urbana tal como promover el uso de las ciclovías, transporte mediante energías limpias y usar sistemas de cosecha de aguas.

Costa Rica se fijó como meta convertirse en un país carbono neutral, Belén, al considerarse un cantón modelo a nivel nacional, debería de tomar la batuta en este tema e implementar soluciones e iniciativas ambientales que se conviertan en ejemplo a nivel país.

Anterior Doña Elena Ledezma Campos y la Casa de las Velitas
Siguiente Suicidio y juventud en Costa Rica

No Hay Comentarios

Deja un comentario