¿A dónde vamos a vivir los belemitas?


Foto con fines ilustrativos, los habitantes de este lugar no necesariamente guardan relación con la información de esta nota.

En nuestro cantón, hay una urgente necesidad no solventada de vivienda digna, quien niegue esta realidad está negando el futuro de las nuevas generaciones de belemitas.

Son los belemitas de segunda o tercera generación quienes sufren en carne propia la escasez de casa; en su mayoría, se trata de familias que crecen y necesitan un techo, generalmente son estratos sociales bajos y medios, con recursos económicos limitados.

El único remedio que encuentra este sector de la población es construir sobre las casas de sus padres, abuelos o tíos. Para constatar esta realidad, solo se requiere salir a caminar y alzar la vista. En zonas como Residencial Belén, La Asunción, La Amistad y en La Ribera, el asunto es evidente.

Esto que vemos ante nuestros ojos es solo un síntoma que merece un análisis más profundo, porque lo que está actualmente en juego es el futuro del cantón.

A quienes estamos dejando sin opciones de casas son a nuestros propios vecinos y esto es tocar una de las fibras más sensibles del belemita, el arraigo, el orgullo por ser quienes somos y de donde somos.

Sin embargo, en Belén, no es que no se desarrollen proyectos de viviendas, al contrario, hay planes para construir miles de casas en modalidad de condominio, pero todos sabemos su millonario costo y que, por norma, no están destinadas a suplir la demanda interna, más bien son cotizadas por foráneos que sí tienen el dinero para su compra.

Otro de los pecados de nuestra cantón es el alto precio de la tierra, desde hace décadas se cotiza en cientos de dólares el metro cuadrado, por lo cual su acceso se restringe solo a ciertas clases sociales.

Es mejor no esperar nada del Gobierno Central, que no mira nuestro cantón como prioridad en el desarrollo de proyectos de vivienda de interés social, ¿nuestro pecado? ser una comunidad con supuestos altos niveles de desarrollo humano.

En cuanto a la Muni, el único esfuerzo que realizó en los últimos años fue el desarrollo del condominio San Martín, ubicado por el Polideportivo, proyecto que surgió como respuesta ante las inundaciones de hace ya 10 años.

Legalmente, a la Muni no le compete construir vivienda; sin embargo, si es necesario que las autoridades locales reaccionen ante este tema para plantear acciones. A nivel de ayuntamientos, en Curridabat se ideó un programa como “Date tu casa”, basado en la cooperación ciudadana, un esfuerzo válido en todo sentido.

Este fenómeno sucede a nivel nacional; sin embargo, somos nosotros los que conocemos este cantón y que debemos desarrollar ideas y planes innovadores a fin de cumplir el sueño de muchos de contar con casa propia en la comunidad que nos vio nacer.

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