La Carta de la Tierra: principios para el diario vivir


Alina Aguilar Arguedas*

La Tierra está viviendo tiempos difíciles y complejos en todos sus ámbitos: cultural, político, ambiental, económico y social. Sabemos que la Tierra es nuestro único hogar y que no contamos con un planeta B, pero ante este panorama no todos se inmutan ante la gravedad de los problemas, que están destruyendo aceleradamente nuestro hogar por mencionar algunos, la alta contaminación de nuestros océanos, extinción de especies de flora y fauna, alteración del clima, cambio climático, contaminación y escasez del recurso hídrico, aumento de desechos, incremento de vectores trasmisores de enfermedades, contaminación por plaguicidas, pérdidas de cultivos y degradación de ecosistemas, algunos de estos interrelacionados por la causalidad y efecto.

Está bien, debemos vivir y trabajar en el día a día pero, ¿y el futuro?, ¿Cómo nos estamos preparando ante los retos del mundo?, ¿Estamos evaluando nuestras acciones diarias individuales y colectivas para mejorar? ¿Tendrán mejores condiciones de vida las personas que vienen creciendo o los que aún no han nacido?, ¿Qué va pasar con nuestras riquezas naturales que nos proveen de los servicios ecosistémicos que utilizamos diariamente?, ¿Tendremos la capacidad de entender que todos tenemos derecho a una mejor calidad de vida?, ¿Acaso estamos tan enfocados en lo mundano que no da tiempo de reflexionar sobre estos temas? Son muchas las preguntas, pero lo que sí tenemos certeza es que compartimos un mismo y único espacio, la Tierra, y por tanto deberíamos trabajar en transformar nuestros estilos de vida a modelos más sostenibles y al trabajo colectivo, no egocentrista.

Reflexionando sobre estas preguntas, salen a relucir los principios éticos de La Carta de la Tierra para una construcción de una sociedad mundial más justa, solidaria, sostenible y pacífica; principios que deberíamos incorporar como reglas de nuestro diario vivir y alimento a nuestra conciencia para poder generar esos cambios transformacionales hacia estilos de vida más sostenibles.

La historia de La Carta de la Tierra es interesante, recibió resistencia por parte de algunas representaciones de gobiernos en sus inicios. Esta surge cuando en 1987, la Comisión Mundial de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo recomienda la creación de una “Declaración Universal sobre la Protección Ambiental y el Desarrollo Sostenible” como una carta que tuviera los principios fundamentales para una vida y desarrollo sostenible. A partir de esta recomendación se empieza a gestar la idea de redactar una Carta de la Tierra como insumo clave para la Cumbre de la Tierra, en Río de Janeiro, 1992, sin embargo no se llegó a un consenso de aceptación por lo que se retiró de la agenda de la Cumbre y se adoptó la “Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo”, resultando ser menos ambiciosa.

A pesar de esta desmotivante decisión, quién fue el Secretario General de la Cumbre de la Tierra y Presidente del Consejo de la Tierra, Mauricio Strong unió fuerzas con Mikhail Gobachev, presidente de Green Cross International y deciden retomar la elaboración de la Carta de la Tierra. Es así como en 1994 se inicia el proceso de consulta más participativo y abierto a nivel mundial asociado con la redacción de una declaración internacional, con la participación de miles de organizaciones de distintas culturas y sectores.

El lanzamiento oficial de la Carta de la Tierra se llevó a cabo en el año 2000, en Holanda. Desde el lanzamiento ha sido avalada por diversidad de organizaciones a nivel mundial, organizaciones no gubernamentales y gubernamentales, gobiernos locales, sociedad civil, ciudades, gobiernos nacionales, escuelas, universidades, grupos religiosos, empresas así como individuos.

La Carta de la Tierra está conformada por cuatro principios básicos: I. Respeto y cuidado de la vida; II. Integridad ecológica; III. Justicia social y económica; IV. Democracia, no violencia y paz, estos principios están integrados por dieciséis principios generales y completados con sesenta y uno principios de apoyo.

En este momento donde necesitamos de cambios transformacionales en nuestras acciones tanto individuales como colectivas, la Carta de la Tierra debe ser nuestro derrotero de principios para el diario vivir. El aval de la Carta de la Tierra nos permite crear un compromiso con nosotros mismos y el resto del mundo, nos apoya a resolver los dilemas que se presentan diariamente de una forma más pacífica y justa por tanto, nos puede orientar a poner en orden nuestro único hogar y ¿qué esperas para avalar la Carta de la Tierra?

Para conocer sobre los principios generales, de apoyo y avalar la declaración visite http://cartadelatierra.org/descubra/la-carta-de-la-tierra/

*Profesional en Gestión Ambiental  

 

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1 Comentario

  1. ¡Excelente artículo!

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