Retos de una Coalición por Costa Rica


Este es el logo de Coalición por Costa Rica

Michelangelo Grieco Aguero*

No es extraño para nadie que el país enfrenta un escenario electoral complicado, en el cual una de las opciones ha construido su escalera hacia la segunda ronda presidencial (así como a 14 curules de la Asamblea Legislativa), aprovechando el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, mediante un discurso basado en el odio y la discriminación, así como la manipulación de las creencias y las condiciones socio-económicas de miles de personas.

No es un secreto que el plan de Gobierno del Partido Restauración Nacional es una burla para cualquier costarricense con un mínimo de entendimiento de realidad nacional que quiera lo mejor para su país; es por esto que se creó una iniciativa a nivel nacional para aglutinar a todas las personas que no quieren que Fabricio Alvarado llegue a la presidencia de la República. Se le llamó finalmente Coalición por Costa Rica.

La misión urgente de la Coalición es salvaguardar el Poder Ejecutivo de la República de caer en manos irresponsables. Se han realizado ya concentraciones en muchos cantones del país para empezar a dar forma al accionar de este amplio colectivo; sin embargo, la estrategia aún sigue difusa y no hay, a este momento, un plan de acción unificado a llevar a cabo.

Ahora bien, si vemos la coalición como algo inmediato, como una solución para la segunda ronda electoral, nada de lo que está pasando en este momento va a cambiar. Absolutamente nada. A lo mejor Carlos Alvarado llega a la presidencia, si acaso.

Nuestro objetivo no puede ser ganar votos, sino ganar conciencias. Ese va a ser el reto de esta coalición si de verdad queremos asumir un esfuerzo serio y abnegado por Costa Rica.

Conversar con las personas, asumir tareas en los grupos de trabajo, trabajar por el desarrollo de la comunidad, del cantón y del país, exigir a la Asamblea Legislativa un trabajo decente y realizar control político y lo más importante, salir de la zona de confort de las redes sociales e ir a ver cuáles son las condiciones de vida fuera del Valle Central o, incluso en barrios marginales dentro de nuestra comunidad.

Tal vez, así, entendamos un poco cómo pueden sentirse acerca de la política electoral las personas que ahí viven, más que condenarles por el lío en que nos vemos involucrados ahora.

No podemos cambiar la situación del país y de sus habitantes en dos meses, pero podemos empezar a hacerlo. El primer paso es la inmediata segunda ronda electoral está claro, pero, ¿qué sigue después?

*El autor es Concejal del Distrito de San Antonio.

Anterior Un fantasma es el protagonista de "La Pesadilla"
Siguiente ¿Qué pasa si Costa Rica abandona la Corte Interamericana de Derechos Humanos?

No Hay Comentarios

Deja un comentario