Mireya Villegas Ugalde: líder deportiva de nuestro cantón


 

Portera del equipo de fútbol femenino de Belén, jugadora enfiebrada de voleibol, también practica natación y no le arruga la cara a la zumba. Empezó esta trayectoria deportiva a sus 50 años, y hoy, a sus 64, es un ejemplo de que la edad no es obstáculo para  moverse y hacer deporte.

Ella es Mireya Villegas Ugalde,   vecina de Barrio Escobal en San Antonio, una belemita reconocida por su liderazgo en el deporte, principalmente en la organización del fútbol femenino  en nuestra comunidad.

Doña Mireya es casada con Miguel Angel Chaves Oviedo desde hace 44 años, desde entonces vive en Belén; su familia es originaria de San Lorenzo de Flores.

Es madre de Priscila, Jose Miguel, Juan Carlos, Jonathan y Esteban, todos de apellido Chaves Villegas. Se graduó como secretaria profesional en el Colegio Vocacional de Heredia, pero nunca ejerció; su destino  fue el de  ayudar  a la juventud del  cantón mediante el deporte.

Cuenta doña Mireya que desde muy pequeña le gustaba patear la bola, en su juventud, allá por el año de  1965, no era común que una mujer  jugara fútbol, incluso la misma mamá se opuso a que participara en las mejengas del barrio.

“De joven me encantaba jugar fútbol, mi papá me lo inculcó, antes se armaban las mejengas en las calles con los carajillos del barrio y desde entonces me ha gustado, me ponía una gorra y me ponía a jugar con ellos”, relató entre carcajadas esta belemita.

Una vez que doña Mireya entró a la escuela y luego el colegio, su pasión por el fútbol quedó a un lado, en aquellas épocas era imposible pensar en equipos femeninos, “antes no había de eso, eso no existía”, comentó. Posteriormente se casó y se enfocó en criar a sus hijos.

Durante décadas esa llama por el balón se mantuvo encendida en su corazón, no por nada ella se declara una fiebre seguidora de la Liga Deportiva Alajuelense, (LDA) y  de la Selección Nacional.

Portera a los 50

A los 50 años su pasión se reaviva  gracias a que en la iglesia evangélica donde ella asistía tuvieron la iniciativa de formar un equipo. Doña Mireya, ni lerda ni perezosa se apuntó, “yo estaba deseando, me compre los tacos y se armó el equipo”, relató

En la iglesia el grupo femenino no duró mucho, pero  esta fanática tomó la batuta y decidió hacer otro. Con la ayuda de su hijo Jonathan, reunieron a  jóvenes del Liceo de Belén, con edades entre los 12 y 15 años,  y así doña Mireya volvió a las canchas como portera titular, “era buena, tenía 50 años pero yo volaba por todos lados”, recordó entre risas.

Por ser la de mayor edad a nuestro personaje le tocó asumir el liderazgo de aquel naciente equipo femenino; le correspondió buscar tacos, bolas, uniformes y todos los implementos que  necesitaban para los encuentros.

Doña Mireya, al percatarse de la enorme responsabilidad que tenía, buscó ayuda y acudió a la  Asociación Belemita de Fútbol, organización que durante muchos años tuvo a cargo el equipo masculino en Primera y Segunda División, allí fue recibida con los brazos abiertos.

Este acercamiento permitió  que las muchachas contaran con una gran ayuda por parte de gente como José Zumbado y Soledad Villegas.  Especialmente, agradece la colaboración de Miguel Rodríguez, de ” Pollos Raymi”, quien de manera incógnita fue un fiel patrocinador.

“Me daban las canchas, bolas, todo lo que ocupaba para tener chalecos, nos daban buses para viajar,  conos, todo, fue una gran ayuda”, indicó.

Este conjunto estuvo vigente durante 8 años, desde el 2002 y hasta el 2009 aproximadamente, en sus mejores momentos fueron a Juegos Nacionales, campeonatos de Segunda División  y la fama fue tal que las invitaban a fogueos en Quepos, Alajuela, Puntarenas, Limón, San Carlos, Sarapiquí, Cartago, entre muchos otros sitios.

Doña Mireya fue pionera en nuestro cantón en cuanto al impulso de la práctica de este deporte entre las mujeres, su escuadra estuvo activa casi una década,  sin embargo lamenta que, después de que su equipo desapareciera, no se ha podido rearmar otro.

“Hay que tener mucho espíritu, el fútbol femenino cuesta mucho, más aquí en Belén, cuesta conseguir los patrocinios,  hace unos años queríamos volver a hacer el conjunto pero no se pudo”, comentó.

Agregó que cualquiera que desee emprender un proyecto de este calibre debe ser muy responsable y contar con la disponibilidad de tiempo, aunque lamentó que ahora no hay gente dispuesta a esos sacrificios.

Nuestra portera recuerda con especial cariño a algunas de sus compañeras de equipo como Angie Quesada, Marta Mena, Karina Zumbado, entre muchas otras.

Voli 8

Una vez que desapareció el equipo de mujeres, doña Mireya, a sus casi 60 años, no se quedó de brazos cruzados y rápido encontró otras actividades deportivas.

Acudió al Comité de Deportes para formar parte de sus programas de  recreación para adultos mayores y ahora practica “voli 8” , una variante de voleibol,  y natación

“A mi me encanta, soy feliz en “voli 8”, es muy lindo, hay gente de 60 años en adelante y hay gente muy buena”, confesó.

Gracias a esto han viajado a diferentes lados del Área Metropolitana a campeonatos. Además, entrenan todos los jueves en la tarde durante dos horas y media,  “el mejor contrincante que tenemos es Santo Domingo”, acotó.

Doña Mireya agradeció a Juan Carlos Córdoba, funcionario del Comité,  por este tipo de iniciativas, “ayudan mucho al bienestar de los adultos mayores, tienen  horas para que podamos practicar tanto natación como otras disciplinas,  ahora tiene baile folklórico,  el adulto mayor que no esté involucrado en la recreación es porque no quiere”, afirmó.

Dijo que  su intención es estar activa, “hasta que Dios le dé fuerzas”. Doña Mireya goza de una excelente salud y una vitalidad y alegría que cualquier joven se desea.

Esta belemita pide a los jóvenes que hagan deporte, “es muy importante para la salud, para el bienestar, para no estar en vicios como drogas o alcohol”,  finalizó.

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