Juan de la Rosa Murillo: padre de la natación belemita


Redacción El Guacho

redaccion@periodicoelguacho.com

El vínculo entre Juan de la Rosa Murillo y la natación trasciende todo entendimiento.

Podríamos decir que es una simbiosis; él y la piscina tienen una asociación íntima de la cual nuestra comunidad y miles de jóvenes se han visto beneficiados.

La devoción de Juan de la Rosa por la natación se nutre de un factor vital: el balneario Ojo de Agua. Ese lugar mágico fue el patio de juegos durante la niñez de este belemita; de carajillo se brincaba una cerca para sumergirse en la piscina.

Cuenta Juan de la Rosa que a los 4 o 5 años ya se sumergía en el agua, pero, según aseguró, no recuerda ni quién ni cómo aprendió a nadar. Lo cierto es que, desde ese momento, la natación fue y es la vida de nuestro personaje del mes.

Belén fue el terreno fértil; la piscina, la semilla; el Ojo de Agua, la herramienta; y las medallas, los atletas y las victorias fueron los frutos que cosechó Juan de la Rosa, a quien podríamos considerar como uno de los padres de la natación belemita.

Su filosofía

De la Rosa nace un 12 de enero, son 62 años de vida, más de la mitad de su vida la dedicó a la preparación en natación de alto rendimiento, tanto fuera como dentro del país.

Su familia es de pura cepa belemita. Sus parientes son los “Campos Villalobos” y los “Murillo Delgado”.

Nació a pocos metros del Ojo de Agua, lugar donde tuvo su primer trabajo como asistente de salvavidas. Laboró junto con Juan Jesús Wong, el famoso “Chino”, salvavidas histórico en el Ojo.

Esa ocupación le ayudó a Juan de la Rosa a estudiar. Se graduó en educación física en la Universidad de Costa Rica. Viajó a Japón, gracias a una beca, para especializarse en natación de alto rendimiento y también en administración de escuelas deportivas.

En 1976 inició su etapa como formador de atletas, luego de fundar la Escuela de Natación Ojo de Agua.

Años después, se metió de lleno en la construcción de las instalaciones deportivas belemitas, lo que hoy es el Poli, junto con Ángel Zamora y otros dirigentes, pusieron todo su empeño para concretar el anhelo de contar con una piscina.

Recordó que se logró gracias al esfuerzo de la familia belemita “de la natación”, apoyados por la Municipalidad y el Comité de Deportes de aquel entonces. “Esa enredadera que actualmente está ahí la sembramos “Juancho” (Juan de la Cruz) y yo”, destacó.

Este belemita relató que la natación de Belén es la suma de muchas personas; sin embargo, rescató el aporte de dos personas: Juan de la Cruz, a quien le reconoce su contribución en la parte técnica, junto con Juan Manuel González, actual presidente del Comité de Deportes, que le dio forma administrativa al organizar la primera asociación, lo que permitió competir a nivel federado.

Asimismo, Juan de la Rosa dijo que su granito de arena fue brindar una filosofía deportiva a la disciplina, “sin duda no podemos dejar de lado todo el apoyo que nos dieron los jóvenes y los padres de familia”, agregó.

Primera medalla

Entre el largo recorrido de este nadador, destaca su participación en los I Juegos Nacional en Palmares. Contó que para entonces no se terminó a tiempo la piscina. Fue durante los II Juegos Nacionales de Turrialba, donde ganó en 100 metros combinados, lo que le significaba a Belén obtener su primera medalla en un deporte individual.

Recordó con jocosidad que la inscripción para dichas justas las hizo Telemaco Salas, para entonces ejecutivo municipal y presidente del Comité de Deportes, quien llegaba al Ojo de Agua con papel y lápiz para llevarse a los fiebres nadadores del balneario.

Desde 1976 y hasta 1983, Juan de la Rosa fungió como nadador y, a la vez, entrenador en nuestro cantón. “En aquellas épocas todas las escuelas públicas de Belén venían a las piscinas y así muchos aprendieron a nadar”, rememoró.

Hoy este apasionado del deportes suma 37 años de entrenar en alto nivel competitivo. Hace muy pocas semanas regresó de Guatemala, país a donde se fue el máximo entrenador en natación.

Pronto espera arrancar labores en el Comité de Deportes de Alajuela, no sin antes luchar por otro anhelo; rescatar el Ojo de Agua.

Su sueño

El cariño y apego de Juan de la Rosa por Ojo de Agua es notorio. Su sueño es que este balneario recupe la gloria de antaño y sirva como un centro de entrenamiento para las vecinos de Belén y otros cantones alrededor.

“Queremos verlo como un centro deportivo, pero que tampoco pierda su esencia recreativa, que cuente con todas las condiciones; con buen gimnasio, con profesores de muchas disciplinas. Ocupamos voluntad del gobierno local”, puntualizó.

Juan de la Rosa frente a la cascada de Ojo de Agua

Juan de la Rosa ya está trabajando para lograr este proyecto. En este enero arrancó con la Escuela de Natación y Clavados Ojo de Agua, donde imparte clases en la mañana o en la tarde a precios muy accesibles.

Entre la meta de este profesional es contar con muchos niños y niñas desde los 7 años hasta los 12, para formar el “pre club de Ojo de Agua”. Se trata de una fase previa a la competición, “esto es para formar una nueva generación de nadadores”, según dijo.

De la Rosa asegura que ya podria estar pensionado, pero recalcó que seguirá por mucho tiempo vinculado a las piscinas. “Me pagan por hacer lo que a mi me gusta, con la edad que tengo mas bien me ofrecen trabajo en otros países”, concluyó.

Recuadro

Para información de la Escuela de Natación Ojo de Agua

Celular: 71-89-52-58

WhatsApp 84-14-25-17

Anterior El Arreo: empresa pionera en el cantón de Belén
Siguiente Menos pan y más besos

No Hay Comentarios

Deja un comentario