Fundación de Cuidados Paliativos con fuerte recorte en presupuesto


La Junta Directiva y funcionarios de Cuidados Paliativos se muestran preocupados por la situación de la institución
  • Junta de Protección suspende aportes y   condiciona giro de fondos a firma de un convenio con la CCSS.

La Fundación de Cuidados Paliativos de Belén sufrió un fuerte recorte en su presupuesto, lo que le ha obligado a limitar sus servicios, reducir horarios laborales  y hasta despedir personal de salud especializado.

El problema nace después de que la Junta de Protección Social (JPS) frenara  el aporte económico que normalmente realizaba, el cual cubría hasta el 40% del plan de gastos anuales de la institución belemita. 

La decisión de no dar más aportes económicos nace de un dictamen  de la Contraloría General de la República del 2015,  el cual señaló que la JPS debe vigilar el uso de los fondos que transfiere a las instituciones de cuidados paliativos de todo el país.

Para esto, la JPS le trasladó la responsabilidad a la CCSS, mediante la firma de un convenio con las Unidades de Cuidados Paliativos, el cual es invasivo para los intereses de la Fundación de Belén. 

Pero la firma de ese convenio tendría un impacto negativo para los belemitas, ya que implica que la Clínica de Paliativos prácticamente sea gestionada y controlada por la CCSS y no por la Fundación Cuidados Paliativos de Belén que actualmente  se ocupa de su administración.

Al parecer, con el convenio, la CCSS prácticamente tomaría el control de las actuales instalaciones y de todos los equipos comprados por la clínica local; por lo que la gestión de la Fundación pasaría a un segundo plano.

Las integrantes de la Junta Directiva no están de acuerdo con la propuesta de la Caja. Aseguran que si la CCSS se hace cargo de la Unidad de Cuidados Paliativos,  la calidad de los  servicios se verán seriamente golpeados.

Por el momento, la propuesta de convenio está en análisis por los jerarcas responsables. No obstante,  mientras  esto se resuelve,  desde hace 6 meses la JPS no transfiere ningún tipo de aporte económico a la clínica belemita, lo cual implica serios problemas en las finanzas y, consecuentemente,  en la  prestación de sus servicios.

 Media jornada y despidos

La Clínica de Paliativos se fundó hace 22 años, gracias a la visión de un grupo de belemitas. En este, sobresalió la presencia de las integrantes de la actual Junta Administrativa y un gran grupo de voluntariado.

 Durante esas dos décadas, la organización compró un terreno, construyó un edificio, compró equipo médico e incluso pensaban construir un hospital diurno, todo se hizo mediante la colaboración de la comunidad y el voluntariado.  

El presupuesto del centro de salud se conforma por las partidas que otorga la Municipalidad, contribuciones privadas y, antes, también por el aporte de la JPS. Además, realizan dos actividades para recaudar dinero: un bingo y una cena de gala a final de año.

En su planilla, cuentan con un equipo médico interdisciplinario y personal de apoyo administrativo, el cual es necesario para ofrecer los servicios que incluye el programa de atención oncológica, para los pacientes con cáncer, otro para los enfermos con condiciones crónicas y el programa de dolor. 

Debido a que no cuentan con el dinero de la Junta,  ya  empezaron a tomar medidas. La primera de ellas es recortar la jornada completa a medio o, incluso, un cuarto de tiempo.

Sin embargo, la situación es tan grave que ya asoman varios despidos;  entre ellos el de la psicóloga y la nutricionista, quienes cesan funciones el 15 de julio.

“En enero fue el último giro de la JPS y hasta la  fecha no  hemos recibido nada”, recordó Yorleny López, directora administrativa.

Esta funcionaria explicó que la sostenibilidad de la Fundación está basada en los aportes de la Municipalidad de Belén y la comunidad.

Una de las últimas comunicaciones recibidas por parte de la JPS indicó que el 21 de agosto se debe firmar el convenio entre la Clínica y la Caja, el cual es requisito fundamental para brindar su aporte económico; sin embargo, las condiciones de este serían dañinas para Belén.

 Sobre el convenio con la CCSS

En la actualidad, existe un gran temor entre funcionarios y directivos, respecto al convenio que la JPS pide firmar con la CCSS. Aseguran que la Caja tomaría control absoluto de la clínica y la Fundación de Cuidados Paliativos prácticamente dejaría de existir, al menos, así lo indicó la Directora Administrativa.

 “Con esto, la Caja pone a los especialistas y la Fundación deja de existir. Se darían solo los servicios que puede ofrecer la CCSS y no los que actualmente damos, los cuales se caracterizan por ser distinguidos y de calidad”, insistió López.

 La misma posición sostiene la trabajadora social de la Clínica, Luisa Castro, “en el momento que esta Fundación pase a manos de la CCSS, mentira que vamos a tener una atención médica como la que  se ofrece al día de hoy”.

 Castro alertó sobre la gran posibilidad de que las actuales instalaciones sean tomadas como una bodega y, los equipos belemitas, utilizados en otros cantones, con lo cual la atención de los belemitas se recargaría en la Clínica de Cuidados Paliativos del cantón de Flores.

 “Quien va a decidir dónde va una cama o silla de ruedas no va ser el equipo médico de acá, sino la gente de la CCSS y, es probable, que el equipo de nosotros lo manden a otros lugares de la provincia como Santa Bárbara o Flores”, lamentó la trabajadora social.

 La presidenta de la clínica, Olga Solano, lamenta lo que está pasando, “lo que aquí hacemos y lo que tenemos es de la comunidad, durante muchos años trabajamos con voluntariado para tener esto, y ahora  hay temor que nos lo arrebaten”, dijo.

 Llamado a la comunidad

 Tanto las funcionarias como la Junta Administrativa alzaron la voz para pedirle a todos los vecinos del cantón apoyo en estos momentos.

 “Sentimos que la gente no está enterada de  la situación. Debemos valorar el trabajos que aquí hacemos. Los cuidados paliativos son un asunto de mucha importancia y la gente que ayudamos valora el trabajo que hacemos”, explicó Luisa Castro, trabajadora social.

 El plan para que esta institución subsista consiste en: el programa “Belén Solidario”, en el cual el abonado autoriza el cobro de una donación al recibo del agua, el apoyo de la Municipalidad, el alquiler y venta de equipos, las actividades especiales y las donaciones mediante el cargo automático a las tarjetas de crédito o débito.

Anterior Clases de expresión corporal promueven el desarrollo de habilidades en escolares de Aula Integrada
Siguiente Vecinos del Resi preparan fiestón para celebrar la Anexión

No Hay Comentarios

Deja un comentario