El Viejo


Francisco Sánchez Zumbado*

La manera en que un grupo de periodistas y aficionados trataron a nuestro querido belemita don Óscar Ramírez, director técnico de la Selección Nacional de Fútbol, me recordó la canción “Viejo mi querido viejo”, especialmente en la estrofa: “Es un buen tipo mi viejo, que anda solo y esperando, tiene la tristeza larga de tanto venir andando”. Paradójicamente, a Óscar también se le apoda “Viejo”.

Óscar Ramírez es una persona sencilla, humilde, analítico, de grandes sentimientos y muy trabajadora, que a lo largo de su caminar en el fútbol ha obtenido excelentes satisfacciones. Llegó a mi retina, cuando se iniciaba en esta actividad deportiva en la cancha de La Ribera, luego, llegó a los Juegos Deportivos Nacionales de Limón donde salieron subcampeones.

Esa participación le abrió la vitrina a la selección nacional juvenil de fútbol y posteriormente a San Ramón, Liga Deportiva Alajuelense y Deportivo Saprissa, campeonizando con ambos. También jugó con Belén en la Primera División.

Óscar participó en el primer mundial de fútbol al que se clasificó, el de Italia 1990. Aquí fue casi un mes de fiesta, jolgorio y caravanas para recibirlos, y el país en general se volcó para demostrarle nuestro agradecimiento. Otro logro de Machillo es que también estuvo en el Mundial de Clubes, donde fue asistente técnico de Hernán Medford y lograron el tercer lugar.

Nos clasificó para el Mundial de Rusia 2018, proceso en el que fue duramente criticado, prácticamente crucificado y amenazado tanto él como su familia. Yo considero que la actividad futbolística no debe llegar a estos extremos.

Como costarricense, me siento satisfecho con la labor realizada, con solo escuchar el Himno Nacional en el Mundial, con que nuestra Selección haya clasificado y que haya sido de la mano de un belemita.

¿Cuántos países desearían estar en esta élite y con cuánto prestigio a nivel de turismo y comercial se vio beneficiado nuestro país por la participación en esta gesta deportiva?

Pero en esta ocasión, don Óscar tuvo que salir por la puerta de atrás, custodiado, a refugiarse en su hogar, para evitar confrontaciones con el tan dañino fanatismo de los aficionados y de un gran sector de la prensa escrita, radial y televisa, que nunca lo quiso por no ser tan meloso y complaciente con las peticiones de estos medios, que muchas veces incentivan el fanatismo desmedido.

¡Viejo! ¡Eres un triunfador, como persona, como director técnico y empresario! A seguir adelante, el tiempo se encargará de darte los réditos. Ahora, en la llanura de la tranquilidad y paz, comparte con tus aliados y tu familia, que siempre han sido tu razón de ser.

Y como dice la canción  que mencioné adelante, “Él tiene los ojos buenos y es un buen tipo mi viejo”. Así es Óscar.  

*El autor es vecino de San Antonio de Belén.

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