Ebais de La Ribera y Escobal reciben certificado por su responsabilidad ambiental


La farmacia atiende a aproximadamente 1000 personas por semana en la ventanilla. Cubren medicina mixta, de empresa y todos los Ebais de cantón.

Andrea Mora Hernández e Isabel Hernández González

redaccion@periodicoelguacho.com

Los Ebais de La Ribera y Escobal formaron parte de un plan piloto que busca que este tipo de centros médicos sean responsables con el ambiente. Producto de esta iniciativa, los edificios se postularon para obtener la certificación EDGE, Excellence in Design for Greater Efficiencies, otorgada por la International Finance Corporation (IFC) del Banco Mundial, a las edificaciones que cuentan una serie de características amigables con el ambiente.

Tres ingenieros civiles, un ingeniero ambiental y un ingeniero electromecánico también integraban el grupo, así como otras personas con el mismo compromiso ambiental. Randall Chaves Araya es uno de los arquitectos que formó parte del equipo de trabajo asignado por la Gerencia de Infraestructura y Tecnologías de la Caja Costarricense de Seguro Social, para la construcción de ambos edificios.

Los proyectos iniciaron en el 2015, con una primera etapa en la que se conceptualiza el proyecto, se formaliza la parte política, la elaboración de los planos, la ubicación, la licitación, etc., todos los proceso propios de la llamada “etapa invisible”. Según explicó Chaves, cuando se empieza a mover tierra, ya se ha logrado un avance del 65%.  

El proceso para obtener la certificación

El certificado lo solicita la misma CCSS a la IFC y debe cancelar un monto para poder someterse a un examen cuidadoso sobre el impacto ambiental del edificio. En el país, hay una entidad llamada Green Building Council Costa Rica que se encarga de tramitar la solicitud, ellos asignan un auditor y se debe cumplir una serie de requisitos.

El certificado en sí está dividido en dos partes: primero, se certifica el diseño y, posteriormente, el proceso de operación. En este caso, ambos Ebais fueron los primeros edificios a nivel nacional en certificarse tanto en diseño como en operación.

Así luce el la parte externa del Ebais de Escobal

Un diseño amigable con el ambiente

Para obtener esa certificación, se deben considerar tres componentes: energía, consumo hídrico e infraestructura; por este motivo se implementaron mecanismos como el uso de paneles solares, iluminación LED y natural, un lugar específico para separar los residuos reciclables, y ahorradores de agua.

En el área hídrica, las edificaciones cuentan con un sistema de cosecha de aguas que canaliza la lluvia a un tanque, la prefiltra y la purifica para que esta se utilice en los servicios sanitarios y el riego de las zonas verdes. También, se instalaron tanques de agua con un sistema de filtración por osmosis que es mejor que el municipal porque el cloro residual es cero.

Con respecto a la parte estructural, los edificios poseen una ventilación cruzada, lo que causa que, al entrar al Ebais, exista una diferencia de 5 a 6 grados menos con respecto al exterior. Asimismo, se utiliza aire acondicionado solo en los lugares que lo necesitan, tales como la farmacia, enfermería, los consultorios médicos, odontología, etc.

Se cuenta con un sistema de aislamiento térmico, un sistema de reutilización de materiales que pretende reducir la huella ambiental, al buscar opciones de fácil acceso comercial para evitar los gastos excesivos de transporte.

Asimismo, se manejó una paleta de siete colores; los exteriores están pensados para que no absorba mucha radiación, los interiores se eligieron de acuerdo con las teorías del color para que los usuarios estén tranquilos y no se sientan sofocados. Sumado a esto, un solo tono de gris se empleó en las estructuras metálicas visibles  para evitar hacer muchas compras específicas de varios tonos y de esta manera ahorrar dinero.

Del mismo modo, al darle prioridad a los fabricantes nacionales para la mueblería y los materiales de construcción, se evitó importaciones innecesarias y, de esta manera, se redujo la huella ambiental.

El mantenimiento

Según explicó Chaves, el mantenimiento general es el básico de este tipo de edificios, además, se buscó simplificarlo; por ejemplo, es normal que se dañen los rodapies, por eso en los Ebais se utilizaron unos más robustos de porcelanato, lo que ayuda a proteger las paredes en su parte inferior; además, los pisos también son de este material lo que facilita su limpieza, porque solo necesitan agua.

Todos podemos ayudar

“El usuario ayuda mucho cuidando las instalaciones. Tiene que haber empoderamiento de la comunidad. Si la comunidad siente que es partícipe, que el edificio les pertenece, y si le hacen un daño al edificio los están perjudicando a sí mismos, se nota la diferencia. Aquí en Belén, la gente se siente muy identificada, muy empoderada”, comentó Chaves.

“A pesar de eso, hay quienes no cuidan, ya una persona taqueó todos los servicios y dañó una bomba y alguien más se robó los percheros de los baños. Hay personas que hacen daño solo por diversión, pero por fortuna, son los menos, la gran mayoría son responsables”, señaló Chaves.

Un beneficio para la comunidad

Los usuarios obtienen múltiples beneficios, por ejemplo, un lugar diseñado para que el espacio sea más agradable mientras esperan la atención. Además, el diseño de la sala de espera está pensado para que el usuario sea partícipe del proceso que hay en el Ebais y que si algo no se está dando de la mejor manera las personas lo noten y notifiquen si fuera necesario.

Una edificación que no esté impactando en el ambiente favorece a la comunidad inmediata, porque no es lo mismo a tener una fábrica que contamina y  perjudica la salud de las personas cercanas.

Cuestión de prioridades y participación

Al preguntarle a Chaves sobre los Ebais en La Asunción y San Antonio, indicó que no existen proyectos a corto plazo en estos distritos, porque a nivel nacional se está dando prioridad a comunidades en condiciones más críticas, tales como Chirripó, la zona indígena de Turrialba.

“Es como tener hijos, el pan debe alcanzar para todos. Esto no significa que deban sentarse a esperar, a veces hay que hacer que las cosas pasen. Hay comunidades más proactivas, que insisten mucho y les ponen más atención. Los Comités de Salud de los distritos deben moverse. ¿Qué ayudó mucho a la Ribera y Escobal? Que ya tenían terreno donado por la muni, y no hubo que suspender el servicio”, explicó Chaves.

En Belén, se está gestionando un Centro Institucional de Atención de Emergencias de la CCSS, el cual tendrá muchos componentes de gestión ambiental. Además, la próxima edificación cercana al cantón que va a tener el certificado EDGE es el Centro Nacional de Convenciones, ubicado frente a Los Arcos.

 

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