Academia Artística Belemita: una página en la historia


Danilo Chaves fundador de la Academia Artistica Belemita, junto con Joaquín Corrales, quien también participó en dicha organización.

E. Danilo Pérez Zumbado.

Hoy nos devolvemos, gracias a la Máquina del Tiempo, a la década de los setenta del siglo pasado. Época de importantes cambios locales, nacionales e internacionales. Protagonista principal: la juventud. Recordemos las impresionantes movilizaciones de la juventud y el movimiento estudiantil, en Estados Unidos contra la guerra de Vietnam y en Costa Rica contra la instalación de la transnacional ALCOA. En nuestro cantón destacamos la fundación del Grupo Guapinol y la Academia Artística Belemita.

Nos detendremos justamente en la última. En la edición 19 (posiblemente junio 1976) del periódico El Guapinol, aparece una entrevista a Danilo Chaves Quesada, fundador insigne de la Academia, a propósito del desahucio de dicha organización del local que conocemos como Casa de las Monjas. En esta conversación, Danilo Chaves recuerda que el 1 de diciembre de 1974, junto a  Joaquín Corrales Sáenz,  ameniza  la misa de Nochebuena con guitarras y un coro en la iglesia de San Antonio de Belén. Esta actividad estaba vinculada a la solicitud que hiciera don Gonzalo Sánchez, tesorero municipal de entonces, al extraordinario promotor del arte y la cultura nacional, don Arnoldo Herrera, director del Colegio Castella, para que sugiriera el nombre de jóvenes artistas dispuestos a impulsar  el arte en el cantón. Allí emergió el nombre de Danilo Chaves, entre otros. La organización de la misa fue tan exitosa que, a partir de allí,  creció el interés y participación de la comunidad en la Academia.

En la edición 12 del  periódico el Guapinol,  de junio de 1975, Juan Carlos Murillo informa que, el 11 de marzo de 1975 se fundó la Academia, reconocida por los Ministerios de Educación y de Cultura, Juventud y Deportes. Para entonces contaba con 75 alumnos bajo el lema “Estimular a la juventud a través del arte y la cultura”. Disponía de tres ramas: Artes Plásticas, Música y Literatura, con financiación del Concejo Parroquial y la cuota mensual de 5 colones de los alumnos. El personal responsable se distribuía así: Danilo Chaves Quesada Asesor docente y encargado del departamento de Canto; Joaquín Corrales Sáenz, Director administrativo y responsable del departamento de Instrumentos; Aquiles Jiménez Arias y Álvaro Zamora Castro encargados del departamento de Artes Plásticas y Jorge Alberto Gómez Altamirano del Departamento de Literatura.

En la edición 13 de julio de 1975 del citado periódico, aparece una felicitación a la Academia por la organización del primer Festival de la Canción de Belén. Es decir, que a la altura de ese año, la Academia Artística Belemita funcionaba de manera permanente y sistemática en nuestra comunidad.

En la edición 19 del Guapinol, antes mencionada,  Danilo Chaves, amplía que,  a la altura de la fecha del desahucio, impartían cursos de pintura, escultura dibujo, teoría musical, flauta dulce, guitarra popular y se disponía de un coro y una rondalla.

Además, se había encargado recientemente a la compañera de la UNA, Jeannette Sosa de los cursos de danza,  iniciativa que culminó con la creación del Grupo Sembrando Futuros de tan grata y extraordinario producción en  danza moderna. La Academia operó primero detrás de la Casa Cural y luego utilizó el edificio de Casa de la Monjas.

Sin embargo, dos años después es desalojada por orden de Monseñor Bolaños Obispo de Alajuela para dar cabida a una orden religiosa de monjas.  Danilo Chaves no esconde su decepción ante lo que calificó una tremenda desconsideración de parte de la iglesia, la cual ni siquiera  informó verbalmente tras dos años de intenso trabajo. Su preocupación principal era la disposición de un local adecuado para proseguir los cursos de la Academia. “Nos hicieron un atentado a la cordura” decía con razón y  justificada rabia.

La ironía de esta historia es que, cuarenta años después, el arte y la cultura en Belén atraviesan la misma suerte. Es inconcebible que, en los años noventa, representantes municipales de cantones circunvecinos solicitaban asesoramiento a la Municipalidad de Belén con relación a la promoción de la cultura y, hoy, nos hayan superado de manera extraordinaria, como es el caso de Escazú, Santa Ana y Mora.

Actualmente, el avance en los campos artísticos y culturales en Belén, representado en personas y grupos específicos, es notable, empero, no existe la infraestructura adecuada para la enseñanza, la promoción y menos aún para la divulgación de espectáculos artísticos. Las autoridades políticas municipales, casi en su mayoría, persisten en tal ceguera,  en parte debido a  prejuicios ideológicos y a la carencia de sensibilidad con respecto al arte y la cultura.

Por eso, nos parece un aporte sinigual el acuerdo de la Asociación Cultural El Guapinol de homenajear, como una señal de reconocimiento, a las distinguidas figuras del arte costarricense, Danilo Chaves Quesada, Joaquín Corrales Sáenz,  Aquiles Jiménez Arias y Jeannette Sosa Arias, en la presentación de las muestras  artísticas de finales del 2017.  Su aporte fue y sigue siendo fundamental en el curso expansivo de las artes de nuestra comunidad.

Ese pequeño y, a la vez, voluminoso grano de arena, ha sido base para el crecimiento de la sensibilidad y la producción artística de nuestro pueblo. Difícilmente se podrá hacer historia del arte y la cultura cantonal sin la mención obligada de estos nombres. Queda el desafío de completar tan notable labor con la consecución, al fin, de un centro de artes y  teatro que albergue de manera decente y profesional las manifestaciones del arte y la cultura del presente.

Anterior Connivencia…
Siguiente Xinia Vargas: cultura, arte y teatro corren por sus venas

1 Comentario

  1. JOAQUIN CORRALES SAENZ
    diciembre 20, 2017
    Responder

    GRA

Deja un comentario